La cultura del esfuerzo deja al Madrid a una victoria de la Final Four
El Madrid llegará la próxima semana al Arena Botevgrad, a 60 kilómetros de Sofía, al destierro del Hapoel, a una victoria de la Final Four de Atenas. Asumida la ausencia de Tavares, el equipo ha logrado poner remedio a la baja con una intensidad desmedida. El trabajo atrás fue extraordinario para que los israelíes se fueran de la capital con los bolsillos vacíos. El Madrid supo ser paciente y empeñarse en un esfuerzo que encontró premio. Campazzo ejerció de líder y tuvo a Feliz y Garuba como los mejores escuderos para sellar la segunda victoria en la serie.
La nueva realidad del Real Madrid con todo lo que queda por delante supuso para empezar la titularidad de Len. A Scariolo siempre le ha gustado jugar con un pívot lo más grande posible y lo más "parecido" en la plantilla a Edy es el ucraniano. Pero claro no tiene nada que ver. Se trata de que entre él y Garuba disimulen un espacio imposible de rellenar y eso, además, con Oturu enfrente. Había que intentar minimizar el impacto del pívot en el partido y la clave era no tanto en los duelos individuales como en el nivel colectivo de la defensa local. En los israelíes el ausente Bryant sí que estaba disponible para Itoudis, El Madrid tiró de calidad individual para coger temperatura. Hezonja y Campazzo se encargaron de desatar las hostilidades. Eran acciones demasiado individuales, pero es que el Hapoel iba por el mismo camino. Los de Tel Aviv cuentan con una batería de exteriores capaz de competir con cualquiera.
La presencia de Garuba no bajó la tensión atrás del Madrid y el canterano se mostró también muy activo en ataque. Se trataba de intentar amenazar también por dentro. Porque de hacerlo por fuera se encargaron Maledon y Feliz. El francés se mostró más activo que en los últimos partidos y fue el líder del primer tirón (33-26). Pero la defensa del Madrid no generaba los problemas al Hapoel del primer partido. Los israelíes buscaron con insistencia a Oturu y lo encontraron con frecuencia. Fue la principal amenaza, pero es que también hubo un número de canastas fáciles que con la presencia de Tavares no se hubieran producido. El dominio de Oturu fue el factor diferencial para que se jugara a lo que quería el Hapoel. El Madrid no pudo correr. Y el acierto exterior no estaba al nivel requerido. Había demasiados jugadores en el equipo de Scariolo que estuvieron ausentes en los dos primeros cuartos. La agitación desde el banquillo se quedó corta. Llull, por ejemplo, todavía no ha llegado a la serie. Se trataba de reclutar más argumentos y que Oturu dejara de sentirse superior en el juego interior.
No era tanto la ausencia de Tavares, imposible de disimular, como la falta de continuidad en ataque. Los 16 puntos del segundo cuarto llevaron a Scariolo a agitar el equipo y el resultado fue extraordinario. En el tercer cuarto comparecieron Campazzo y Feliz. Por dentro, Garuba. Intensidad multiplicada. Pocos centímetros por fuera, pero una actividad frenética y así fue como el Madrid firmó un parcial de 11-2 de salida. Los dos "bajitos" tuvieron un efecto contagio en el resto del equipo. Hezonja no estaba acertado, pero trabajaba atrás como el que más. Y el que más en ese apartado casi siempre es Garuba. A base de trabajo y esfuerzo atrás, el Madrid logró por fin encontrarse cómodo. Feliz y Campazzo fueron una pesadilla para los defensores israelíes. Su frenesí dejó a Itoudis sin respuesta. Lo que no era sorprendente era la actividad sin tregua de Garuba. En los dos lados de la pista. Por eso hubo otro estirón local. La buena inercia que encontraron los blancos se confirmó desde la línea de tres. Hubo tres aciertos de tres jugadores diferentes: Hezonja, Okeke y Lyles (69-56). Y el Hapoel había dejado de encontrar a Oturu. Itoudis paseaba pensativo porque su equipo y él se vieron desbordados en un tercer cuarto sobresaliente de los blancos en el que se dispararon hasta los 33 puntos.
El grado de concentración del Madrid logró desquiciar al Hapoel. La prueba fue la eliminación de Micic. Protestó a los árbitros una acción después de anotar una canasta con falta incluida y se marchó con una técnica. El Madrid seguía a lo suyo y así fue capaz de disparar la diferencia con más jugadores aportando. El objetivo está a una victoria.
102. Real Madrid (24+16+33+29): Campazzo (23), Abalde (0), Hezonja (11), Okeke (6) y Len (2) -quinteto titular- Feliz (11), Garuba (13), Maledon (13), Deck (6), Lyles (8), Llull (2) y Procida (5).
75. Hapoel Tel Aviv (21+21+20+13): Micic (4), Bryant (11), Blakeney (9), Wainright (6) y Oturu (19) -quinteto titular- Jones (10), Odiase (0), Edwards (3), Randolph (2), Malcolm (9) y Madar (2).
Árbitros: Mogulkoc (Tur), Difallah (Fra) y Kowalski (Pol). Eliminado Bryant. Técnicas a Micic y Bryant.
Incidencias: 6.908 espectadores en el Movistar Arena. Segundo partido del "playoff" de cuartos de final de la Euroliga.
"PLAYOFFS" CUARTOS DE FINAL **
1. Olympiacos, 2-Mónaco, 0 (5, 19:45)
2. Valencia Basket, 0-Panathinaikos, 2 (6, 20:15)
3. Real Madrid, 2-Hapoel Tel Aviv, 0 (102-75)
4. Fenerbahçe-Zalgiris Kaunas (6, 19:00)
FINAL FOUR
(del 22 al 24 de mayo en Atenas)
Ganador cuartos 1-Ganador cuartos 4 (día 22)*
Ganador cuartos 2-Ganador cuartos 3 (día 22)*
Final (día 24)*
*Todos en Movistar +.
**Al mejor de cinco partidos.

