DE TAL PALO, TAL ASTILLA: EL LINAJE DE LOS SMITH EN CULIACÁN
El jardinero guinda Dwight Smith Jr. carga con un apellido que antes de escribirse en el Estadio Tomateros ya se había escrito en una Serie Mundial. Y en un micrófono.
Antes de que Dwight Smith Jr. vistiera el uniforme guinda, el apellido Smith ya tenía historia en el beisbol profesional. Su padre, John Dwight Smith, debutó en Grandes Ligas en 1989 con los Chicago Cubs y construyó una carrera de ocho temporadas que lo llevó también por California Angels, Baltimore Orioles y Atlanta Braves antes de retirarse en 1996.
Su año de novato es, hasta hoy, uno de los más recordados. En 1989, con los Cubs, bateó .324 con nueve cuadrangulares, 52 carreras producidas y ayudó a Chicago a ganar el título de la División Este de la Liga Nacional. Esa campaña le valió terminar en el segundo lugar de la votación al Novato del Año de la Liga Nacional, solo por detrás de su compañero de equipo Jerome Walton.
El capítulo más grande de su carrera llegó en 1995. Firmado por los Atlanta Braves ese mismo año, Smith padre fue parte del roster que conquistó la Serie Mundial ante los Cleveland Indians, el único título de Serie Mundial en la era moderna de la franquicia de Atlanta. Cerró su carrera en Grandes Ligas con 497 imparables, 46 cuadrangulares y promedio de .275 en ocho temporadas.
Pero su talento no se limitaba al diamante. Smith padre tenía una segunda vocación: el canto. Comenzó a cantar en el coro de su iglesia desde pequeño en Varnville, Carolina del Sur, y durante las temporadas bajas del beisbol solía presentarse en clubes nocturnos y en certámenes de talento. El 21 de julio de 1989, en plena temporada de novato, interpretó el himno nacional en Wrigley Field antes de un juego de los Cubs ante los San Francisco Giants, convirtiéndose en el primer y único novato en la historia de Grandes Ligas en cantar el himno antes de un juego de su propio equipo. Lo repitió en el Día Inaugural de 1992 y, años después, en una salida en Atlanta donde entre el público estaba Elton John, quien quedó tan impresionado con su interpretación que días después fue al estadio durante la práctica de bateo, pidió hablar con él, le dejó su tarjeta y le pidió que le enviara una demo. En 1993, Smith padre grabó un demo de R&B al que tituló “R U Down”.
El beisbol fue, desde entonces, parte del día a día de la familia. Dwight Jr. creció cerca de los clubhouses y de las jaulas de bateo, tomando sus primeros swings mientras su padre trabajaba en los suyos. Ese entorno moldeó al jugador que años después sería seleccionado por los Toronto Blue Jays en la primera ronda del Draft 2011 con el pick número 53 global, debutaría en Grandes Ligas en 2017 y levantaría en 2019 su primer grand slam de carrera precisamente con el mismo uniforme que alguna vez vistió su padre: el de los Baltimore Orioles.
Hoy, ese linaje se sigue escribiendo en Culiacán. Cada turno al bate de Dwight Smith Jr. con el uniforme guinda es, de algún modo, la continuación de una historia familiar que lleva casi cuatro décadas entre el beisbol y, de vez en cuando, un micrófono.

