Serie de Comodines’2019: ¿Cómo los Industriales devoraron a Lázaro Blanco y ahora podrían ser indetenibles?
Por Yirsandy Rodríguez | BaseballdeCuba Senior Writer | @Yirsandy
Oct 14, 2019
GRANMA. — Después de soltar diez disparos hacia el plato en el inicio del quinto episodio, el diestro de los Alazanes de Granma, Lázaro Blanco, hizo un corto giro —casi inapreciable— con su cabeza, viendo perdidas par de posibilidades de outs consecutivas al abrir el inning.
A decir verdad, el “Gigante de Yara” no parecía realmente preocupado, ya que había obligado a roletear a la mitad de sus oponentes (siete de 14, en ese instante). Sin embargo, aun así, Blanco sabía la exigencia de la situación: Cuarto y quinto madero de los Azules estaban con vida en las bases.
La primera de las marfiladas llegó con un rolling aparentemente fácil de Yordanis Samón, pero el antesalista Osvaldo Abreu tiró mal a la inicial y, dos pitcheos después, al torpedero Yulián Milán también erró, haciendo un disparo insuficiente con otro rodado de rutina de Jorge Alomá.
Luego de 14 oponentes enfrentados, Blanco aún conservaba el “no-hitter”, abrumando a unos industriales ansiosos en el cajón de bateo, con swings inefectivos que cedían ante la mezcla de su slider y la recta bajita. Tenía 59 lanzamientos y el reto de enfrentarse a la parte baja del lineup de Industriales, a quienes había dominado en fila con ponche (a Andrés Hernández), un rodado inofensivo (de Oscar Valdés) y dos elevados al centerfield (de Yamil Rivalta y Dayron Blanco).
Para entonces, con el juego 2-0, los “Dioses del béisbol” dieron un click en el inicio del quinto episodio antes de que Oscar Valdés entrara al plato, para reproducirnos uno de esos turnos decisivos que, sin terminar recibiendo “puntuaciones plus” o “notas con asteriscos” en el Box Score final, son capaces de sobresalir como el momento clave del juego.
Y sí, esa aparición al bate de Oscar Valdés que parecía interminable, consumiéndole 11 pitcheos a Lázaro Blanco —para desgastarlo de 59 lanzamientos hasta 70—, ofreció un giro decisivo para el éxito de Industriales 10-3 sobre Granma, este lunes en el Juego 1 de la Serie de Comodines en la 59 Serie Nacional del béisbol cubano.
Así que, ¡bienvenido a la historia de cómo los Leones de la Capital rompieron un ‘no-hitter’, para vencer al as de los Alazanes de Granma! Cierto, se respiró ambiente de playoff este lunes en Bayamo. Ese quinto inning, fue un capítulo estresante, de esos que nos demuestra qué tan sorprendente es este juego: Vimos una interminable entrada de 43 pitcheos (27 strikes y 16 bolas), donde cinco de los primeros siete bateadores estuvieron a punto de poncharse en dos strikes, al tiempo que la suerte nunca le sonrió al pitcher de casa: Blanco atravesó una terrible entrada donde lanzó para cinco outs y, bien podría decirse, que el único pecado de los 43 lanzamientos que disparó hacia el pentágono, le costó (un Grand Slam) la decisión del desafío.
Reza un añejo refrán que en el béisbol, “después del error viene el hit” y, otra vez, los viejos caprichos de este juego impredecible no fallaron. Sin embargo, es justo señalar que el mencionado éxito de Valdés para llenar las bases y conseguir el primer hit de Industriales no fue nada fácil. Después de caer en dos strikes rápidamente, Oscar debió sobrevivir al ataque de 10 pitcheos más antes de embasarse en la pulseada contra Blanco.
Aquí está la secuencia: ¡siete sliders bajas consecutivas!, una bola rápida alta y afuera, otra recta afuera y baja, ¡y dos deslizadores más!
Fue un turno tan tenso y emocionante al mismo tiempo, que Valdés parecía vencido en cada lance, pero sobrevivía para mantener la tensión —incluso después de recibir las únicas dos bolas, en el cuarto y octavo envío de esa secuencia de 11—. Finalmente, la intención de sacrificarse con un toque de pelota no fructificó, y entonces Valdés marcó el primero de 11 inatrapables de Industriales, a la altura del pitcheo número 70 de Lázaro Blanco. Llegó a la inicial sonriente, levantó sus manos y, al instante, se activaron las emociones en el dugout de los Azules.
Blanco, que había gastado 19 pitcheos frente a solo tres bateadores en ese inicio del quinto episodio, caminó sobre la lomita exhibiendo su número “79” en la espalda y dio una palmada en el guante, buscando retomar el ritmo y la concentración que lo ha caracterizado a lo largo de su carrera. ¿Qué sucedió seis lanzamientos después?: Consiguió par de ponches, frente a Andrés Hernández y Yamil Rivalta.
Contra Andrés, recibió el beneficio de una sentencia claramente errónea del umpire principal, Juan José Cuevas, cuando decretó “strike” un pitcheo bajo y afuera de la zona. Tres dardos más contra Rivalta: ¡Strikeout!
Dos outs. Calma aparente, y la fanaticada de los Alazanes gozando en el estadio Mártires de Barbados pero, a Rey Vicente Anglada, le quedaba una esperanza en el inning que, al final, resultó decisivo. ¿Quién era esa última carta en un episodio de 29 pitcheos, y dos errores que extendieron las oportunidades para los Azules?: Dayron Blanco era el elegido. Sí, a pesar de que su promedio de .302 en agosto pasado se hundió hasta .074 este mes (dejando a 11 de los 12 corredores que encontró en posición de anotar), Anglada confió en su noveno bate.
Pudo haber enviado de emergente a Osmel Cordero o Jorge Luis Barcelán, quienes estaban disponibles en la banca, y luego Yoasán Guillén habría sido un excelente remplazo defensivo. Sin embargo, Anglada prefirió ver el duelo Blanco vs. Blanco, y su noveno bate no lo defraudó: Dayron le pescó el primer pitcheo a Lázaro, una recta baja sobre el home plate y desapareció la pelota por el rightfield.
¡Grand Slam! ¡Vuelta completa al marcador, 4-2!
Dayron desató un swing impactante, que sorprendió a Blanco y enmudeció gran parte del graderío del estadio Mártires de Barbados. Cuando Lázaro intentó atacar la zona de strike, Dayron, quien llegó a construir un OPS de .836 en los dos primeros tercios de la temporada cuando puso la bola en juego al primer pitcheo, demostró que estaba decidido a buscar ese lanzamiento. Se colocó ligeramente alejado del home, una perspectiva que también utilizó cuando le bateó dos jonrones en un mismo partido a Pinar del Río en la primera fase. “Es algo así como regalarle el home al lanzador, y prepararme previamente, sabiendo que si el pitcheo lo veo afuera, estará en la zona de strike”, dijo Blanco sobre su estrategia contra el as de los Alazanes.
WILD CARD SERIE, GAME 1: Industriales 10, Granma 3/Final.
W: Vladimir Baños L: Lázaro Blanco
HR:
IND: Dayron Blanco (GS) & Jorge Alomá.
GRA: Carlos Benítez & Guillermo García. pic.twitter.com/hwQIlqDOdi
— Yirsandy Rodríguez (@Yirsandy) October 14, 2019
Cuando sintió el inigualable impacto de la masa de su bate con la pelota, para apuntarse su tercer jonrón de esta campaña —todos hacia su banda opuesta—, Dayron abrió los brazos y el equipo de Industriales salió en pleno para recibirlo en el home. De estar abajo 0-2, cambió todo, y entonces los Leones jamás volvieron a perder el mando. Al mismo tiempo de la celebración por la remontada de los visitantes en terreno ajeno, inevitablemente, Lázaro Blanco estaba hirviendo sobre la lomita.
Y es que, a decir verdad, el “Gigante de Yara” había lanzado para dibujar el cero en el pizarrón, pero las dos pifias de Abreu y Milán le complicaron el juego. Eso sí, aun cuando se veía dominante, vale señalar que los Azules intentaron ser más pacientes en sus segundas visitas por el home, efecto que le exigió más desgaste al principal caballo del manager Carlos Martí. Y, en medio de ese agotamiento y estrés, aunque fue mal defendido por los jugadores de la parte izquierda del infield, Blanco soportó la única conexión imposible de capturar por sus defensores en el campo.
Con ventaja de 4-2, para nada decisiva, el veterano de 36 años y vasta experiencia (17 temporadas), Vladimir Baños Chacón, quien parecía tambalearse en el primer round, cuando los Alazanes le anotaron dos carreras en apenas cuatro pitcheos, demostró esa estirpe característica en los lanzadores pinareños. Sereno, y atacando a 15 de sus primeros 22 rivales del juego con el primer strike, Baños retiró de uno, dos y tres ese fatídico inning que suele tragarse a cualquier lanzador: Cuando suben a la lomita luego de recibir la ventaja de su equipo.
A base de curveballs con rotaciones extravagantes, Baños superó la presión del pre arranque, dibujando un cero y otro hasta completar siete capítulos en una apertura que dejó el sabor a clasificación para los Leones. Después del jonrón que le pegó Benítez abriendo el primer capítulo, no admitió libertades y un solo rival se le instaló en posición anotadora. Sin embargo, entre la estela dominante del diestro pinareño, hubo una jugada tal vez intrascendente para usted, que desde mi visión fue crucial: Su asistencia detrás de tercera en el cuarto episodio, cuando Roel Santos le sacudió un cañonazo al right con dos outs.
Milián, que corría en primera, dobló todo el tiempo hasta la antesala, y el tiro del rightfielder, Yosvany Peñalver, fue imposible de capturar por el antesalista Andrés Hernández. La pelota se escapó más allá del cajón del coach de tercera, Milián se levantó y siguió hacia el home plate, pero Baños en una genial asistencia le tiró a tiempo al cátcher Oscar Valdés para sacar el out en el plato.
Con tres carreras de ventaja, y la posibilidad de que Roel Santos se instalara en la intermedia para darle paso a Raico Santos, quizás habría sido una situación bien aprovechada por los Alazanes. Pero, al final, Baños lo evitó, ajustando su curveball —se le estaba quedando alta en el primer inning— y logró tomar su ritmo, brindándole una sólida apertura a Industriales, que los coloca a un paso de la clasificación a la segunda fase, para iniciar el Juego 2 en el estadio Latinoamericano.
Después de la salida de Blanco con 102 pitcheos, los Leones maltrataron el bullpen granmense, anotándole cuatro rayitas con seis hits, dos de ellos extra bases: Jonrón de Jorge Alomá y doble de Wilfredo Aroche, ambos frente al relevista Erluis Blanco.
Tal y como adelantamos en esta columna, más allá del apoyo ofensivo, el trabajo defensivo en juegos de presión como estas Series de Comodines, también será decisivo. Al final, los Alazanes cometieron costosos errores defensivos y, continuando con el guión de la serie particular en la primera fase: Industriales no los perdonó, pegándole par de jonrones este lunes.
Así ha ocurrido este año en cada una de las tres victorias (de cuatro decisiones) de los Azules contra los Alazanes:
- Juego 1: Yosvany Peñalver decidió en el final del noveno con cuadrangular.
- Juego 3: Wilfredo Aroche aseguró el éxito 6-5 con jonrón decisivo en el final del séptimo, después de que Lisban Correa dejó el juego sellado 5-5 con dos bombazos.
- Juego 4 (y primero de esta Serie de Comodines): ¡Grand Slam de Dayron Blanco y remate de Jorge Alomá!
A diferencia de eso, estos Alazanes, que se han visto limitados ofensivamente —batean un jonrón cada 79 turnos y robaron apenas dos bases en 45 juegos—, pegaron su primer jonrón (Carlos Benítez) ante el pitcheo de los Azules este lunes, después de enviar a 126 bateadores esta campaña.
Con el juego ya decidido, Anglada extrajo a Vladimir Baños (tenía apenas 77 pitcheos) y envió al montículo al cerrador Andy Rodríguez, quien recibió el primer jonrón en Series Nacionales de Guillermo García, pero retiró las últimas dos entradas con tres ponches.
The STATS-INFO, https://t.co/4L4D3ytFPu: Andy Edition-plus!
Andy Rodríguez:
2018: 19.9% strikeouts
2019: 30.9% strikeouts— Yirsandy Rodríguez (@Yirsandy) October 14, 2019
La movida fue exacta, sobre todo: Porque, según el reglamento de pitcheo, Baños podría estar listo para lanzar en un hipotético Juego 3. Y, al mismo tiempo, Rey mantuvo en acción a Andy, quien había permitido apenas un extra base (doble) contra los 152 bateadores que enfrentó en la primera fase.
Luego de la importante victoria en este Juego 1, los Leones de la Capital dependerán del talentoso diestro Brian Chí, para intentar su segunda barrida en Series de Comodines durante años consecutivos —la pasada campaña fue 2-0 contra Mayabeque—. Mientras, por su parte, dentro de la gran presión que recaerá en los granmenses luego de haber perdido con su principal lanzador, Lázaro Blanco, el veterano zurdo de 40 años, Leandro Martínez, intentará enviar este match al Juego 3.
¿Parte de las lecciones que aprendimos en este primer choque?: Nunca es tarde para cambiar la historia: Después de haber perdido seis de sus últimas ocho decisiones frente a los Alazanes, ¡Vladimir Baños retornó a la senda victoriosa!
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