Esa deuda que termina con Jesús Valdez
El emergente
Ignacio Serrano
| Luis Raven |
¿No es sorprendente que ningún pelotero del Magallanes hubiera ganado el premio al Jugador Más Valioso antes de esta temporada?
Hablamos de un equipo centenario, con una historia tan larga como nutrida de estrellas. ¿No les parece asombroso que ninguna de esas figuras hubiera recibido el galardón antes de la aparición del dominicano Jesús Valdez?
Es cierto que el trofeo empezó a entregarse muy tarde, en la temporada 1985-1986, cuando habían transcurrido casi 40 campeonatos de la LVBP. A diferencia del Novato del Año, que comenzó a elegirse en 1946 por iniciativa de un grupo de periodistas, el resto de los reconocimientos que hoy se entregan en nuestra pelota datan de hace 30 zafras, cuando Numeritos Gerencia Deportiva propuso saldar tan grande deuda.
La demora no explica la curiosidad. Porque los Navegantes han sido protagonistas en estos tres decenios, con varias coronas (tres en los 90, una en los 2000 y dos más en la década actual). Astros principalísimos de nuestra pelota vistieron la histórica camisa blanca de rayas azules durante este tiempo: Melvin Mora, Edgardo Alfonso, Richard Hidalgo, Luis Raven, Mario Lissón, Adonis García y tantos más, pero ninguno recibió la ansiada placa.
Esto ocurrió, a pesar de que una parte de la fanaticada afirma, sin base alguna, que los periodistas, narradores y comentaristas votamos mayormente por representantes de los Eternos Rivales, Caracas y Magallanes, descartando a priori el esfuerzo de jugadores con otros uniformes.
Melenudos y turcos agrupan un poco más de la mitad de la afición nacional, según varias empresas de análisis de mercado. Pero los votantes tenemos nuestra mejor defensa en lo que muestran los hechos: únicamente cuatro miembros de los Leones (Andrés Galarraga, Greg Briley, Jesús Guzmán y Josh Kroeger) han alzado el trofeo, y ningún filibustero.
El resto de las distinciones se reparten entre peloteros de Cardenales (7), Tiburones (7), la franquicia que engloba a Pastora y Margarita (5), las Águilas (3), los Tigres (3) y Caribes (2). Es la hora de reivindicar el intento de objetividad de quienes han participado en la escogencia desde que el inolvidable Carlos Tovar Bracho, Héctor Cordido y Alvis Cedeño plantearan la posibilidad de buscar al Más Valioso en cada justa.
Escribimos esta columna a sólo horas de que Valdez rompa la inexplicable sequía, fruto de una casualidad que no tiene mayor razonamiento. Los Hidalgo, los Raven tuvieron siempre un adversario mayor. En el largo plazo dejaron marcada su impronta (el primero, por ejemplo, es el mayor jonronero en los anales del Magallanes y el segundo se retiró como el tercero todos los tiempos en la lista de bateadores con más cuadrangulares en la liga).
Hemos tenido acceso a poco más de una decena de planillas de votación, publicadas por sus dueños. Todas tenían el apellido del quisqueyano en lo más alto. Sin ser un estudio concluyente, sirve como encuesta para intuir lo que es, vox populi, una tendencia irreversible: la consagración de un bateador que por muy poco no ganó la Triple Corona y que dominó con amplitud los principales departamentos ofensivos en la eliminatoria.
La única duda con Valdez estaba en conocer si ganaría de manera unánime, lo que representaría para este premio otra brillante primera vez.
Columna publicada en El Nacional, el domingo 14 de enero de 2018.
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