El 'Batman' de Ron Perlman: el olvidado juego de la Liga de la Justicia que luchó contra el éxito de Marvel
Justice League Heroes fue un juego de rol y acción para PS2 y Xbox desarrollado por los creadores de Baldur's Gate: Dark Alliance que nos puso en la piel de los mayores héroes de DC.
Si no contamos las dos entregas de Injustice o los LEGO Batman, lo cierto es que el historial de juegos protagonizados por la Liga de la Justicia es un tanto desolador. Por algún motivo, las compañías rara vez se han atrevido a hacer títulos que pongan el foco en el grupo de superhéroes más poderoso de la Tierra y cuando lo han hecho, la mayoría de las veces ha sido mediante productos poco ambiciosos o de segunda fila.
Por ello, hoy queremos recordar Justice League Heroes, uno de los pocos intentos realmente loables de hacer algo digno y a la altura de estas leyendas de DC y que si bien no terminó de lograr este objetivo, al menos nos dejó un producto curioso y llamativo para los fans.
A estas alturas se trata de una obra muy olvidada, pero no se puede negar que Warner Bros. apostó fuerte por ella y que en su producción hubo muy buenas intenciones. No en vano, estamos hablando de un juego de rol y acción de vista aérea lanzado en 2006 para PS2 y Xbox que fue desarrollado ni más ni menos que por Snowblind Studios, los creadores de títulos tan recordados como Baldurs Gate: Dark Alliance o Champions of Norrath.
Con este currículum, el éxito parecía prácticamente asegurado, ya que estamos hablando de un proyecto que buscaba adaptar el universo de DC a esta fórmula que tan bien dominaba ya el estudio y que tantas tardes de diversión nos había proporcionado en compañía de nuestros amigos.
Además, el guion fue escrito por Dwayne McDuffie, guionista y productor de la inolvidable serie de animación Justice League Unlimited, mientras que el reparto de voces contaba con actores de la talla de Ron Perlman, quien interpretó al mismísimo Batman, o Michael Jai White, que dio vida a Green Lantern.
El resultado fue un juego de acción con cooperativo para dos jugadores muy entretenido que hacía gala de 15 personajes jugables, un sistema de progresión más simplificado y directo que en otros exponentes del género y que hacía un buen trabajo a la hora de recrear a sus héroes y villanos mientras nos deleitaba con innumerables guiños y referencias al universo de DC.
Sí, con ciertos personajes se tuvieron que hacer concesiones para encajarlos dentro de un título de estas características, pero en general resultaba divertido y satisfactorio ponerse a repartir guantazos con casi todos ellos, desde Superman y Wonder Woman hasta Zatanna o Flash. Además, a nivel audiovisual fue un título potente.
Sin embargo, a pesar de lo disfrutón que resultó para los fans, el título cometió algunos errores incomprensibles que le impidieron explotar todo su potencial. Probablemente, el más grave de todos sea el hecho de que muchas pantallas nos forzaban a controlar a ciertos personajes en vez de permitirnos seleccionar a nuestros favoritos, una restricción que no tenía ningún tipo de sentido en una producción de estas características y que incluso entorpecía el sistema de progresión, haciendo que el desbloqueo de nuevos personajes resultase hasta contraproducente, pues solo podríamos usarlos en unas pocas fases y estarían sin subir de nivel.
Tampoco ayudó que saliera en el mismo año que Marvel Ultimate Alliance, un juego similar cuyo cooperativo era hasta de cuatro jugadores en vez de tan solo dos y que en general ofreció una experiencia más profunda y versátil. Para rematar, si jugábamos en solitario debíamos padecer a un segundo personaje controlado por la IA que molestaba más que aportaba y que tenía dificultades hasta para girar las esquinas.
Todo esto acabó derivando en que fuese un juego que pasó con más pena que gloria y que quedó rápidamente olvidado, permaneciendo así como una pequeña y curiosa rareza a la que creemos que merece la pena echarle un vistazo a poco que seas un gran aficionado a los videojuegos y a los cómics de DC, especialmente si tienes con quien disfrutarlo, ya que sus defectos no impiden que sea una aventura divertida que nos hizo pasar muy buenas tardes frente a la consola junto a nuestros amigos.
Eso sí, tal y como suele ocurrir con los juegos del pasado basados en licencias de superhéroes, esta producción nunca ha sido relanzada en plataformas posteriores, por lo que la única forma legal que tenéis para jugarla pasa por encontrar una copia en el mercado retro y tener una consola capaz de reproducirla. La buena noticia es que al no ser un título demasiado demandado lo podéis encontrar a precios bajísimos. Por cierto, el título también se estrenó en las consolas portátiles de la época.
Si no contamos las dos entregas de Injustice o los LEGO Batman, lo cierto es que el historial de juegos protagonizados por la Liga de la Justicia es un tanto desolador. Por algún motivo, las compañías rara vez se han atrevido a hacer títulos que pongan el foco en el grupo de superhéroes más poderoso de la Tierra y cuando lo han hecho, la mayoría de las veces ha sido mediante productos poco ambiciosos o de segunda fila.
Un curioso e infravalorado juego para fans de la Liga de la Justicia
Por ello, hoy queremos recordar Justice League Heroes, uno de los pocos intentos realmente loables de hacer algo digno y a la altura de estas leyendas de DC y que si bien no terminó de lograr este objetivo, al menos nos dejó un producto curioso y llamativo para los fans.
A estas alturas se trata de una obra muy olvidada, pero no se puede negar que Warner Bros. apostó fuerte por ella y que en su producción hubo muy buenas intenciones. No en vano, estamos hablando de un juego de rol y acción de vista aérea lanzado en 2006 para PS2 y Xbox que fue desarrollado ni más ni menos que por Snowblind Studios, los creadores de títulos tan recordados como Baldurs Gate: Dark Alliance o Champions of Norrath.
Con este currículum, el éxito parecía prácticamente asegurado, ya que estamos hablando de un proyecto que buscaba adaptar el universo de DC a esta fórmula que tan bien dominaba ya el estudio y que tantas tardes de diversión nos había proporcionado en compañía de nuestros amigos.
Además, el guion fue escrito por Dwayne McDuffie, guionista y productor de la inolvidable serie de animación Justice League Unlimited, mientras que el reparto de voces contaba con actores de la talla de Ron Perlman, quien interpretó al mismísimo Batman, o Michael Jai White, que dio vida a Green Lantern.
El resultado fue un juego de acción con cooperativo para dos jugadores muy entretenido que hacía gala de 15 personajes jugables, un sistema de progresión más simplificado y directo que en otros exponentes del género y que hacía un buen trabajo a la hora de recrear a sus héroes y villanos mientras nos deleitaba con innumerables guiños y referencias al universo de DC.
Sí, con ciertos personajes se tuvieron que hacer concesiones para encajarlos dentro de un título de estas características, pero en general resultaba divertido y satisfactorio ponerse a repartir guantazos con casi todos ellos, desde Superman y Wonder Woman hasta Zatanna o Flash. Además, a nivel audiovisual fue un título potente.
Sin embargo, a pesar de lo disfrutón que resultó para los fans, el título cometió algunos errores incomprensibles que le impidieron explotar todo su potencial. Probablemente, el más grave de todos sea el hecho de que muchas pantallas nos forzaban a controlar a ciertos personajes en vez de permitirnos seleccionar a nuestros favoritos, una restricción que no tenía ningún tipo de sentido en una producción de estas características y que incluso entorpecía el sistema de progresión, haciendo que el desbloqueo de nuevos personajes resultase hasta contraproducente, pues solo podríamos usarlos en unas pocas fases y estarían sin subir de nivel.
Tampoco ayudó que saliera en el mismo año que Marvel Ultimate Alliance, un juego similar cuyo cooperativo era hasta de cuatro jugadores en vez de tan solo dos y que en general ofreció una experiencia más profunda y versátil. Para rematar, si jugábamos en solitario debíamos padecer a un segundo personaje controlado por la IA que molestaba más que aportaba y que tenía dificultades hasta para girar las esquinas.
Todo esto acabó derivando en que fuese un juego que pasó con más pena que gloria y que quedó rápidamente olvidado, permaneciendo así como una pequeña y curiosa rareza a la que creemos que merece la pena echarle un vistazo a poco que seas un gran aficionado a los videojuegos y a los cómics de DC, especialmente si tienes con quien disfrutarlo, ya que sus defectos no impiden que sea una aventura divertida que nos hizo pasar muy buenas tardes frente a la consola junto a nuestros amigos.
Eso sí, tal y como suele ocurrir con los juegos del pasado basados en licencias de superhéroes, esta producción nunca ha sido relanzada en plataformas posteriores, por lo que la única forma legal que tenéis para jugarla pasa por encontrar una copia en el mercado retro y tener una consola capaz de reproducirla. La buena noticia es que al no ser un título demasiado demandado lo podéis encontrar a precios bajísimos. Por cierto, el título también se estrenó en las consolas portátiles de la época.

