La increíble migración guiada por humanos: así enseñó una pareja a 36 aves a volar hasta España siguiendo un parapente
Perfecto, Ignacio.La imagen que ha dado la vuelta al mundo muestra a 36 ibis calvos del norte sobrevolando los campos de Andalucía mientras siguen el parapente de dos conservacionistas austríacos. La escena resume un proyecto único: enseñar a una especie en peligro crítico a migrar de nuevo, después de haber perdido ese instinto cuando desapareció de Europa hace más de cuatro siglos.
Los polluelos nacen en Alemania y pasan sus primeras semanas con Helena Wehner y Johannes Fritz, miembros del grupo de investigación austríaco Waldrappteam. En ese periodo se produce la impronta, un vínculo tan fuerte que los jóvenes ibis reconocen a los humanos como figuras parentales y los siguen sin dudar. Esa confianza permite que, meses después, vuelen tras un parapente durante miles de kilómetros.
La fotografía, tomada por Gunnar Hartmann en septiembre de 2024, captura el último tramo del viaje en la provincia de Jaén. Los polluelos habían nacido en abril en Rosegg (Austria) y pasaron tres meses en un campamento de entrenamiento en Baviera, donde aprendieron a seguir un ultraligero. El trayecto completo duró casi dos meses, desde agosto hasta octubre.
Un reto físico y emocional para aves y humanos
Hartmann recuerda que aquella mañana hacía frío y que el ambiente estaba cargado de tensión porque las aves mostraban falta de motivación. Aun así, la bandada siguió adelante, guiada por llamadas y señales desde el parapente. El fotógrafo asegura que aún puede “oler el aire de ese día” y revivir los sonidos del vuelo.
Tradicionalmente, los ibis calvos debían cruzar los Alpes para llegar a sus zonas de alimentación en Italia. Pero el cambio climático ha debilitado las corrientes térmicas necesarias para superar la cordillera, obligando al equipo a redirigir la migración hacia España, donde encuentran condiciones más seguras.
El objetivo final: que vuelvan solos
Una vez en Andalucía, las aves permanecen un tiempo en un aviario para aclimatarse antes de ser liberadas. Cuando alcancen la madurez, regresarán a Alemania para reproducirse y, si todo sale bien, guiarán a la siguiente generación sin ayuda humana, creando una nueva tradición migratoria autónoma.
La fotografía de Hartmann ganó el premio principal del concurso Nature’s Scientist at Work 2026, que recibió más de 220 candidaturas. Entre las imágenes destacadas figura también la del biólogo marino Uli Kunz, que documentó la instalación de una cámara de incubación en un proyecto del mar Rojo destinado a estudiar cómo los corales se adaptan al aumento de las temperaturas.
No todos los intentos han sido exitosos. El año anterior, fuertes vientos y lluvias impidieron que una bandada llegara a Andalucía y varios ejemplares resultaron heridos al chocar contra una línea eléctrica. Este año ya han nacido 32 polluelos, que comenzarán su entrenamiento en julio.

