Real Madrid 2-0 Levante | Resumen LaLiga
El Real Madrid sacó adelante un partido que apuntaba a desastre y divorcio. Un primer tiempo desolador, sin fútbol y sin alma, el Bernabéu dedicó pitos a sus futbolistas y llegó a pedir la dimisión del presidente en el descanso, antes de que atronase la megafonía. Fue Güler quien cambió el destino de la tarde al recuperar su sociedad con Mbappé y servir a Asencio la sentencia. Los canteranos entienden bien la exigencia y el enfado razonable de su gente. Por eso el central cambió los pitos por una ovación cerrada al ser sustituido al final. Al revés de Vinicius, pitado en todo el duelo. Empezó sin intentarlo, apareció con el partido cuesta abajo y acabó aplaudiendo a las protestas contra él del Bernabéu. Ni lo entiende ni parece querer entenderlo.

