GUILLERMO JIMÉNEZ: “EL DESARROLLO DEL VÓLEIBOL NACIONAL HA PERMITIDO VER A MÁS JUGADORES EN EL EXTRANJERO”
El ex voleibolista y actual asistente técnico de la selección nacional masculina, Guillermo Jiménez, fue el invitado a Punto a Punto, programa de conversación que transmite la FEVOCHI a través de su cuenta de Instagram. En dialogó con Cristian León el ex atleta nos comentó de su trayectoria en el vóleibol como jugador, del paso que dio para ser entrenador y de su actual momento junto al cuerpo técnico de los “Guerreros Rojos”.
“Cuando era chico me gustaba el deporte, siendo fanático de distintas disciplinas, lo que me llevó a pasar por el fútbol, el básquetbol y el atletismo. Recuerdo que a los 10 años llegó el vóleibol al colegio y lo consideré, sabiendo que mi madre lo había practicado”, comenzó diciendo el entrenador nacional.
A lo anterior, agregó que “en un momento, cuando estaba en octavo o primero medio, los partidos de vóleibol y de fútbol comenzaron a toparse, por lo que tuve que decidir y terminé inclinándome por el vóleibol, ya que sentía que se me daba mejor. Lo más importante fue que siempre conté con el apoyo de mis padres para hacer deporte, lo que fue fundamental en mi desarrollo como atleta”.
Refiriéndose a sus primeros pasos como jugador y al club donde se desempeñó, el oriundo de la Octava Región aseguró haber tenido un comienzo rápido. “A los 12 años me llevaron a entrenar a un equipo universitario, ahí pude apreciar muchas cosas que finalmente me motivaron a querer dedicarme al vóleibol. Disputé los Juegos Binacionales en el sur de Chile, donde conseguimos llegar a la final y quedarnos con el segundo lugar. Es un evento que considero muy importante y que ayuda mucho para el desarrollo de los niños en esta disciplina. También me desempeñé en la Universidad de Concepción, cuando aún no había Liga, pero viajábamos a distintos torneos que realizaba Universidad Católica, Manquehue o los mimos Nacionales Federados. En ese tiempo contábamos con un gran equipo, el que alcanzó dos finales. En lo personal, yo logré un buen rendimiento, el que me llevó a la selección nacional”, comentó.
Al momento de hablar de su ingreso a la selección nacional, Jiménez señaló que “todo comenzó cuando tenía entre 17 y 18 años, uniéndome a la preselección para un Sudamericano U19 en el 2002. Recuerdo que al iniciar el proceso con la selección yo ya conocía a algunos compañeros y todos me brindaron una buena recepción. Noté de inmediato el nivel con el que se practicaba, evidenciando otra intensidad en los entrenamientos. Después con el tiempo viví muchas cosas con la selección, teniendo muy buenos recuerdos y bonitas experiencias hasta el día de hoy”.
Con respecto al cambio que realizó al trasladarse al vóleibol playa, el actual asistente técnico de los “Guerreros Rojos” afirmó que “en el sur siempre jugué vóley playa en verano y de a poco me comenzó a picar el bicho para probar suerte en la arena hasta que decidí probarme en un Circuito Nacional. Justo en ese momento estaba Marcelo Carvalhaes, quien me vio jugar y me llamó para que comenzara a entrenar con ellos. Ahí empecé a compartir con distintos deportistas de esa área entre los que estaban los primos Grimalt. Con el tiempo me dijeron que podía quedarme y terminé compitiendo por Chile. Cuando me fui a probar en los Circuitos Nacionales acabé compitiendo en casi todas las fechas de los Circuitos Sudamericanos y pasé a ser parte del proceso para los Juegos Olímpicos de Londres 2012”.
En cuanto al cierre de su carrera como atleta de alto rendimiento, el ex voleibolista contó que “éste fue en el año 2012, en la Continental Cup que se disputó en Chile, en Maipú, cuando competí junto con la selección de vóley playa. La instancia no pudo ser mejor para terminar todo mi proceso como jugador en mi país, con mi gente y con una gran cantidad de público, fue realmente maravilloso. Tanto es el cariño que le tengo a este deporte que cuando me retiré pensé de inmediato cómo seguir ligado a esta disciplina, y así fe como cambié mis estudios de ingeniería por educación física, pensando en que podía seguir vivir esta pasión como entrenador”.
Por otro lado, al hablar de lo que ha sido su carrera como entrenador, comentó que “mientras era jugador empecé con los cursos. En el 2011 me inscribí, comenzando con le área teórica. Después, cuando me retiré del vóleibol, decidí ser entrenador y complementar lo que había hecho con mis estudios universitarios en educación física. En su momento inicié con una oferta para ser asistente técnico y también colaboré con distintos equipos, entrenándolos cuando me necesitaban. Estuve en el Colegio Francés, en el Estadio Español, en Universidad de Concepción, entre otros. Con el tiempo me di cuenta que leía bien el juego, lo que me motivaba a estudiar aún más para mejorar”.
Mientras que, al abordar su llegada al cuerpo técnico de la selección nacional, encabezada por Daniel Nejamkin, indicó que “el 2017 hablé con Nejamkin para pedirle consejos y me convidó para el Sudamericano de ese año. Ya en el 2018 me invita a sumarme definitivamente al equipo para comienzos del 2019, pero en ese momento dudé mucho por el proyecto que tenía con Universidad de Concepción, terminando por rechazar a la selección, decisión de la que me arrepentí a los pocos meses, ya que era la oportunidad que siempre quise tener. Pasado el tiempo me volví a topar con Daniel en la Liga Nacional, ahí volvimos a hablar y me dió otra oportunidad, uniéndome a principios de este 2020 a los Guerreros Rojos”.
Finalmente, habló de las diferencias que ha notado entre el vóleibol nacional que se practicaba antes y el que se está realizando actualmente, manifestando que “hoy ha cambiado la envergadura de los jugadores, su velocidad, la forma de entrenar, la retroalimentación y su compromiso, es distinta y creo que es lo que ha permitido ver a más jugadores desempeñándose en el extranjero. Por otra parte, la llegada de Daniel Nejamkin a Chile fue fundamental, porque logró formar una estructura, entrar a la cabeza de los jugadores e involucrarlos, consiguiendo llevar el vóleibol chileno al profesionalismo”.

