ÁLVARO DEL CAMPO: “EN EL VÓLEIBOL CHILENO LO MEJOR ESTÁ POR VENIR”
El entrenador de vóleibol, Álvaro del Campo, fue el invitado a Punto a Punto, programa de conversación que transmite la FEVOCHI a través de su cuenta de Instagram. En conversación con Cristian León el director técnico nos habló de su historia en esta disciplina, del libro que recientemente sacó y del momento que está viviendo actualmente el vóleibol nacional.
“Yo fui alumno del Colegio de los Sagrados Corazones Alameda, donde se jugaba mucho vóleibol durante los recreos, además cuando iba a Guanaqueros a veranear también ahí practicaba vóley playa y mis grandes amigos han sido parte de mi historia en el vóleibol. Cómo jugador logré llegar a la selección, donde participé después de que se lesionara el armador, probando esa posición y empezando mi aventura en esta disciplina por el 92’ o 93’. Para el Sudamericano de esa época estuve presente, logrando entrenar con grandes profesionales y obteniendo un gran aprendizaje. Es cierto que mi carrera fue corta, porque lo que me gustaba era entrenar y por ahí iba mi foco”, partió diciendo entrenador que con Murano obtuvo el vicecampeonato en la Liga Femenina del 2019.
Además, agregó que “como me gustaba el área de entrenador estudié educación física y así fue como partí con mi carrera de técnico en el 2000, en el Club Providencia y paralelamente en el Colegio de los Sagrados Corazones. Si bien, al principio las cosas no me salieron como esperaba, pronto empecé a encontrar mi camino y tuve la suerte de contar con el apoyo de Alberto Varela, quien me aconsejó y entregó buenas herramientas. Ya por el año 2005 tenía más claro lo que se necesitaba para ser entrenador, el nivel de dedicación que había que tener y de cómo yo quería dedicarme bien a esto, decidiéndome, entonces, dedicarme exclusivamente a dirigir y dejé de ser jugador”.
Con respecto a lo que implica ser un entrenador, el profesional en educación física manifestó que “en esta profesión uno marca mucho a las personas, a los niño y niñas, y hay que hacerse cargo de esa enorme responsabilidad. Yo he tenido la suerte de conocer en el vóleibol a grandes entrenadores o formadores, que sin duda son grandes personas y eso es vital en nuestra profesión u oficio”.
Al momento de hablar sobre el sello que impone en sus equipos, a los cuales dirige, el entrenador nacional afirmó que “durante mi carrera tuve a muchos técnicos y trabajé con muchos, de los que recibí desde el primer día que me inicié como entrenador mucho conocimiento, valores y confianza. Estuve trabajando junto a Iván Villarreal, Daniel Nejamkin, entre otros grandes entrenadores más, con los que compartí y me ayudaron a crecer. He rescatado todo lo bueno de cada uno de ellos para entregar mi propio sello, procurando que mis equipos tengan recursos técnicos tanto en ataque como en recepción y que se caractericen por tener una actitud ganadora”.
Refiriéndose a la última final de la Liga Femenina A1, donde dirigió a Murano ante Boston College, el técnico chileno aseguró que “fue duro, perdiendo esa final para la que considero que nos preparamos bien, no obstante, se logró hacer una buena Liga. Pero así es el deporte, sobre todo en una final, donde sólo uno gana. De todas maneras, estoy muy orgulloso de todo el equipo, de la entrega y profesionalismo de cada una de sus integrantes, las que durante cada partido tuvieron una excelente actuación, quizás el último encuentro no fue tan bueno, lo que nos terminó pasando la cuenta. Hay que felicitar a Boston, analizar el juego y aprender de los errores, los cuales no volveremos a repetir”.
En cuanto a la relación que tiene con su hija Rafaela del Campo, quien es seleccionada nacional de vóleibol, comentó que “de ella aprendo mucho, sobre todo de su perseverancia y de cómo se esfuerza para lograr lo que quiere. Nos complementamos en algo que a los dos nos apasiona, en el vóleibol, de hecho, durante esta pandemia nos hemos aprovechado, entrenando juntos y apoyándonos”.
Mientras que, al hablar del histórico título Sudamericano obtenido el 2019 por la selección femenina U16 al vencer en la final a Perú en Lima, Del Campo señaló que “este encuentro lo viví de una manera especial, ya que lo hice como entrenador y como padre. Y ver triunfar a mi hija Rafaela, sabiendo todo el sacrificio que hay detrás, con un proceso súper profesional, me da un orgullo enorme que mi hija sea parte de eso y espero que ojalá pueda cumplir el sueño de poder asistir al mundial, un objetivo que en verdad lo veo con muy buenos ojos gracias al gran trabajo que esta realizando el cuerpo técnico”.
Al abordar el momento que está viviendo el vóleibol nacional, el técnico de Murano aseveró que “todo lo que está sucediendo con esta disciplina en Chile deja una muy buena sensación. Me considero el hincha número uno de todas las selecciones de vóleibol. A la selección adulta los conozco a todos desde chicos, por ejemplo, a Matías Banda lo conozco desde el colegio. Todos son excelentes seres humanos y muy buenos deportistas, al igual que las selecciones femeninas. Estoy muy expectante con lo que sucederá en un futuro, porque creo que lo mejor está por venir”.
En lo que respecta al reciente libro que sacó junto a Felipe Losada, titulado “Más allá de ganar”, el coach destacó que “este texto superó las expectativas, plasmando testimonios de deportistas e historias reales de vóleibol, lo que nos tiene contentos. Nos habían dicho que no hiciéramos muchas copias, pero ya están casi todas vendidas y estamos evaluando la opción de una segunda edición. Se trata de un libro en el que se habla de preparar a los equipos de una manera tradicional, pero además de lograr hacer sentir bien a los involucrados, ya que cuando nos sentimos bien conseguimos las cosas más extraordinarias. En el vóley hay muchas historias que ayudaron a nutrirnos, pero lo más bonito es que muchas personas que fueron parte de esto, me agradecen, ya que en unos años cuando vuelvan a leer el libro se volverán a conectar con lo que hicieron y con lo que tanto aman”.
Finalmente, al conversar sobre su futuro y sobre las expectativas que tiene, precisó que “al vóleibol femenino le fui agarrando el gustito después que me sacara de mi zona de confort, teniendo que duplicar mis esfuerzos y estudios. A su vez me gustaría sacarme la espina que nos quedó en la última final disputada frente a Boston, porque en esa oportunidad íbamos por el título y es un objetivo que queremos lograr. Me gustan los desafíos y me gusta estar en torneos importantes y es por eso que para la próxima Liga vamos bien enfocados para no cometer los mismos errores del pasado”.

