CECILIA TAIT: “EL CHILE DE HACE 30 AÑOS NO ES EL MISMO DE AHORA”
La ex seleccionada peruana, Cecilia Tait Villavorta, fue la entrevistada de este viernes en la transmisión en vivo que hace la FEVOCHI a través de su cuenta de Facebook. En conversación con el presidente de la Federación de Vóleibol de Chile, Jorge Pino Madrid, habló de su gran carrera deportiva, de la labor que cumplió en la política y del buen trabajo que viene realizando el vóleibol chileno.
“Yo crecí en el cerro, un lugar donde había robos y drogas, en una zona baja en mi país. Nunca acepté esa situación, buscando siempre más y haciéndome muy aguerrida en ese momento, lo que me ayudó mucho después en la cancha. Fue en el año 76’cuando comencé a jugar vóleibol en las calles y posteriormente lo hice en la escuela, a partir del 77’ en el Banco Comercial del Perú”, comenzó contando la medallista olímpica.
En cuanto a su llegada a la selección nacional de Perú, Tait recordó que “fue en los torneos inter escolares que se realizaban, donde se apreciaba el nivel de las distintas jugadoras, que me descubrieron y me llevaron a las selecciones menores de mi país. Con el tiempo conformamos un buen equipo de menores, donde destacábamos seis jugadoras, las que fuimos seleccionadas para subir directamente a la categoría adulta sin pasar por juveniles, un hecho muy poco común y que se dio netamente por el nivel que mostramos en la cancha”.
Al hablar de algunos momentos que le gustaría destacar, la campeona mundial manifestó que “las olimpiadas del 80’ en Moscú las tengo muy presente. Siempre soñaba con volar en avión y mi madre creía que no lo lograría ya que se necesitaba de mucha plata para poder hacerlo. El haber podido lograrlo, viajando a ese gran evento deportivo, ver esa gran inauguración, apreciar un torneo que no tiene igual y donde un deportista trabaja tanto para poder decir presente, fue único y maravilloso”.
Refiriéndose a los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, donde logró junto a su selección instalarse en el podio, siendo uno de los mayores logros deportivos de su país, la voleibolista incaica aseguró que “ese fue un momento extraordinario, el que no habría sido posible sin el impulso que tenía todo el equipo. Nos conocíamos tan bien entre nosotras que fluíamos en los partidos, logrando así hacer cosas grandiosas. En lo personal y para nuestro país, fuimos un equipo de doce jugadoras de todo tipo que cuando entrábamos a la cancha simplemente brillábamos”.
Con relación a lo importante que ha sido el deporte en su carrera, la ex número siete de Perú aseveró que “si no hubiese sido voleibolista no hubiese logrado llegar hasta donde lo hice, consiguiendo salir de la situación en la que estaba junto a mi familia. Por otro lado, esta disciplina me dio la oportunidad de conocer a grandes y muy lindas personas, las que estarán siempre en mi corazón”.
Desde otra perspectiva, abordando su llegada al mundo político, la destacada ex atleta peruana comentó que “viví en Alemania, donde fui a tratarme una lesión y terminé enamorándome de mí terapeuta con quien tuvimos un hijo. Me quedé mucho tiempo allá pero no logré acostumbrarme a su forma de ser, por lo que le dije a mi esposo que después de cinco años nos fuéramos a Perú. Él no quiso, pero yo retorné y estando ya en mí país una amiga me propuso un puesto en una municipalidad. Ahí comenzó mi carrera en la política, ya que dos años después fui elegida congresista, donde tuve la posibilidad de sacar leyes apoyando a los deportistas, como por ejemplo aquella que hizo posible que los atletas pudieran recibir sus respectivos premios en dinero efectivo, lo que antes no se podía. Me gusta la política y especialmente porque desde ella puedo aportar al deporte, considerando que la mayoría de los deportistas tienen familia detrás y no tienen dinero. Desde esta vereda se les puede apoyar, entregándoles las facilidades para que logren un óptimo desarrollo”.
Mientras que al comentar lo que fue su dura batalla contra el cáncer, la campeona sudamericana sostuvo que “el cerebro es muy poderoso. Recuerdo que se me inflamó un ganglio de la clavícula, a partir de ello me detectaron la enfermedad y fue justo cuando mi hija cumplía 15 años. Hoy, sin embrago, puedo afirmar que el cáncer no es sinónimo de muerte, en especial cuando se detecta a tiempo. No sé cómo sea el sistema de salud en otros países, pero el tratamiento de esa enfermedad acá es muy caro, pero a mí por suerte me ayudó el seguro. Esta es una enfermedad que le puede dar a cualquiera, yo fui deportista y tenía una vida sana dentro de todo, además no te avisa y cuando entra en tu vida le afecta a toda tu familia. Afortunadamente, pude quedar viuda del cáncer el 2010”.
Finalmente se refirió al crecimiento que ha tenido el vóleibol chileno. “Han logrado cosas muy importantes. El Chile de hace 30 años no es el mismo de ahora. Han conseguido clasificaciones importantes, como asistir a unos Juegos Olímpicos, en juveniles han dicho presente en eventos mundiales en China y, sin ir más lejos, las chicas U16 lograron vencer a mi querido Perú y llevarse el título a casa. Ahí pude evidenciar que Chile además de haber logrado un gran crecimiento tiene un gran futuro. Todo gracias lo que han realizado los equipos con sus entrenadores y al trabajo que ha hecho detrás la federación”.

