TOMÁS PARRAGUIRRE: “QUE TENGAMOS MÁS JUGADORES DESEMPEÑÁNDOSE EN EL EXTRANJERO ES BUENO PARA EL EQUIPO”
El seleccionado nacional de vóleibol piso, Tomás Parraguirre, fue el invitado a Punto a Punto, programa de conversación que transmite la Federación de Voleibol de Chile a través de su cuenta de Instagram. En conversación con Cristian León el deportista chileno habló de sus comienzos en el vóleibol, del trabajo que ha desarrollado durante su carrera deportiva y habló de las expectativas que tiene para su futuro.
“Yo siempre tuve un vínculo con el deporte gracias a mi familia. Mis padres eran atletas y siempre nos incitaban a salir a jugar afuera con un balón. Por otro lado, mis papás eran y aún son socios del Club Manquehue, por lo que nos permitió contar con ese lugar para realizar actividades. Con el tiempo mi hermano Matías se metió a practicar vóleibol y, considerando también que mi madre ha sido entrenadora, me terminaron preguntando ambos si quería practicar esta disciplina a lo que yo respondí que sí, y así fue como a los 9 años comencé a jugar este deporte en el colegio y en el Manquehue”, partió relatando el voleibolista nacional.
Al momento de hablar de su primera experiencia internacional, el deportista chileno señaló que “la primera vez que salí a competir fuera del país fue en el 2005, a un Sudamericano Escolar, donde fui para reforzar al equipo del COM, dirigido por Carlos Mondaca. En ese torneo logramos salir campeones, consiguiendo algo que era súper importante para nosotros. Fue una gran experiencia en Camilo Ortúzar”.
Con respecto a su ingreso a la selección nacional, el voleibolista comentó que “yo entré a la selección cuando estaba a cargo Waldo Alvear. Me llamaron siendo muy joven, tenía apenas 14 años y a los 15 ya estaba jugando en el Sudamericano U17 de Rosario 2006, siendo yo dos años más chico. En ese tiempo generalmente ocurría que las selecciones juveniles después de disputar el torneo continental el equipo se disolvía, ya que en ese momento el medio no permitía una continuidad, entonces para el próximo torneo tenían que a los que estuvieran en las condiciones y rellenar con más juveniles si era necesario”.
“Un ejemplo de lo recién mencionado fue el Sudamericano del 2007 con Cristian Hernández, para el que muchos jugadores congelaron sus estudios y otros recién titulados dejaron sus trabajos para concentrarse en la selección, todo eso más allá de los resultados que se obtuvieron. Para ese proyecto se había realizado el esfuerzo económico más grande, pero finalmente solamente continuaron tres o cuatro jugadores, si es que me cuentan a mí que, si bien no estuve en el torneo, si dije presente en dicho proceso. Por eso era necesario romper con la idea de que los jugadores sólo iban a estar hasta salir del colegio”, agregó el jugador chileno.
Refiriéndose al cambio que se produjo en la selección con respecto a la continuidad de un proceso y al trabajo que está realizando el actual técnico, Daniel Nejamkin, Parraguirre afirmó que “hoy se está entendiendo más la vida de un deportista y se ha demostrado que se puede, en ese sentido, proyectar una carrera profesional. Considero que la generación del 95’ ingresamos con esa dinámica, queriendo desempeñarnos en el deporte, ir creciendo en el camino personal y avanzando paso a paso para lograr nuestras metas. Nuestro actual entrenador, Daniel, quien está desde el 2010, ha realizado un buen trabajo al respecto, con una planificación a largo plazo y perfeccionándonos en el camino para quedarse con la selección necesita”.
En cuanto a la carrera que ha realizado en la Liga Nacional, el número 4 de los “Guerreros Rojos” aseveró que “mis primeras ligas fueron con la selección menor y después competí por Manquehue, Universidad Católica y Thomas Morus. Desde el 2009 en adelante estuve presente en todas las finales del torneo. El 2010 salí campeón con la UC, ya que ese año no participó Manquehue. Recuerdo que sólo el 2015 no participé en la Liga, dado que en ese momento Thomas Morus no estuvo presente y tampoco competí por otro equipo en esa ocasión”.
Mientras que al abordar el cariño que le tiene tanto al Club Manquehue como a Thomas Morus, el integrante del Team Chile manifestó que “la institución de Manquehue tiene una energía especial, más allá de la rama de vóleibol. Yo con mis hermanos en su momento solicitábamos cosas que creíamos que eran importantes para crecer en lo deportivo pero el club nos decía que las cosas eran así, que no se podía hacer nada. Por lo que ahí con mis dos hermanos quisimos realizar por nuestra cuenta lo que considerábamos mejor, creando un equipo competitivo como Thomas Morus. Logramos hacer cosas importantes y si bien nos habría gustado hacer más, creo que igual estuvo bien, quitándole la hegemonía a Linares y siempre peleando la Liga, lo cual siempre fue nuestra intención”.
Por otro lado, se refirió a algunas de las experiencias deportivas que más lo han marcado en su carrera, indicando que “tengo muy presente el Sudamericano del 2010 en el Chimkowe porque, aunque perdimos con Venezuela, el recinto se llenó con personas que habían ido exclusivamente a vernos a nosotros lo que nos llevó a sentir y darnos cuenta que ya no estábamos en el anonimato como pensábamos. Después pienso en los ODESUR del 2014, donde contamos con un gran apoyo de las personas, el que hasta ahora se mantiene de manera virtual gracias a la tecnología, y uno de da cuenta deseo al ver circular videos míos, lo cual es bueno. Y cómo olvidar los Juegos Panamericanos de Lima 2019, donde se obtuvo una clasificación histórica, pudiendo estar presente en su inauguración apreciando la magnitud de ese gran evento y estar en la cúspide del deporte panamericano. Lo mejor fue lograr buenos resultados fue lo mejor”.
Finalmente abordó los planes que tiene para su futuro, tanto a nivel personal como también junto a la selección nacional. “El 2019 terminé agotado con la gran carga deportiva que tuve ese año, pero he podido cargar energías, manteniéndome físicamente en forma al igual que mis compañeros de la selección para cuando se reanuden las competencias. Ya hace unos meses empecé hablar con Arona de Tenerife, equipo español que busca el ascenso, y ya puedo decir que tengo todo acordado debiendo partir a Europa. En relación a la selección, veo que vamos por muy buen camino pensando en los Juegos Olímpicos de París 2024, considerando que lo más importante es que el equipo continúe mejorando. Que tengamos más jugadores desempeñándose en el extranjero es bueno para el equipo, tanto en varones como en damas, porque se incrementa la experiencia y el nivel”.

