Más dura será la (segunda) caída
0
7
'Jose acababa de salir a las ocho y veinte en punto del hotelito en esa pequeña estación suiza que había recibido cuarenta centimetrazos de nieve virgen esa noche.
Nada iba a impedir que el día fuera brutal, sin gente prácticamente y con una expectativa de esquí como hacia mucho tiempo que no tenían...
Pepe, Juan y Rafa estaban aun poniéndose las botas en el hotel y Jose decidió adelantarse para ir disfrutando tranquilamente los cinco minutos que le separaban hasta el telecabina que los iba a llevar a la cima, allí arriba a 3.003 metros de altura.
Cuando llegó cerca del moderno edificio del cabina se quedó mirando embobado hacia arriba de la montaña que caía a cuchillo y que se perdía en las nubes. Un espectáculo increíble, si lo comparaba con lo que tenía en casa. Las cabinas ya esta...'

