De travesía al Pico de La Miel [13-02-21] (6 respuestas)
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El puerto de Lunada es una de las zonas clásicas de travesía en la provincia de Burgos. Pese a su baja altitud (el Castro Valnera es su cumbre principal con 1718 msnm) suele recibir mucha nieve. La pequeña estación de esquí en estos momentos está fuera de servicio ya que nadie puede/quiere hacerse cargo del canon exigido, así que montañeros y traveseros campan a sus anchas.
Después de toda la semana de mirar webcams y previsiones de tiempo, el viernes me llevé un buen chasco, ya que la lluvia había hecho estragos. La cámara del Refugio Castro Valnera (Que está operativo, y tienen una terracita muy agradable y muy bien montada para recuperar e hidratar) mostraba una pérdida importante de nieve. Pero para triunfar hay que estar, así que el sábado cargamos los bártulos y sin prisa nos dirigimos hacia La Lunada.
Llegamos al parking de la estación bajo un cielo bastante plomizo aunque con buena visibilidad. La temperatura es agradable y no hay viento. Nos equipamos y nos ponemos en marcha en dirección a los remontes
La primera pala es empinada, así que empezamos haciendo zetas, ganando altura con rapidez. Volvemos la vista atrás, vemos el edificio multiusos de la estación, ahora cerrado. El parking con unos pocos coches (cuando volvimos estaba lleno) y los prados. La nieve no estaba dura, pero tampoco era papa, bastante mejor de lo esperado.
Llegamos al final del remonte T4 y cruzamos la vaguada en dirección al T2
Poco a poco, sin prisa pero sin pausa
Nos hacemos una foto, contentos por poder disfrutar de la nieve en estas circunstancias tan complicadas
Y seguimos en dirección a la cima
Yo también quiero una foto de postureo…
Llegamos a un flanqueo un poco complicado, con bastante pendiente y la nieve deslizante, pero lo pasamos con cuidado y sin incidencias.
Después de un pequeño descenso, con las focas puestas, encaramos ya la última pala de camino al collado. Un primer tramo recto y luego cuando la pendiente se endurece unas zetas que nos dejan en el collado que hay entre el Alto de las Corvas y el Pico de La Miel.
Otra foto, con el Castro Valnera al fondo. Desde este collado se llega a ver el mar, y la ciudad de Santander cuando el día está despejado (hoy no es el caso). En la cima de La Miel vemos a un grupo de raqueteros de paseo.
Hacemos cumbre. Un bailarín para celebrarlo. Si intento hacer eso, me rompo por varios sitios…
Mientras estamos arriba llega otro par de traveseros, uno de ellos resulta ser un conocido, habitual de Valdezcaray. Nos hace una foto para el recuerdo. Nos caen cuatro gotas, que se transforman en cuatro copos, y de repente sale el sol. Día completo
Un poco de yoga en la cumbre…
Unos estiramientos…
Vistas al Bernacho. De aquí arranca la subida clásica al Castro Valnera, esa queda pendiente para otro día.
Y por fin a bajar. Aquí vino la sorpresa, porque pillamos la nieve en el punto óptimo de transformación, una delicia muy parecida a la crema de Sierra Nevada. Nos emocionamos tanto que casi nos olvidamos de dejar constancia... aquí un GIF del tramo final
Y un par de captras de Bea en acción
Disfrutando
Nos pensamos volver a subir, pero íbamos un poco cortos de tiempo y posiblemente ya hubiésemos pillado la nieve más transformada, así que preferimos quedarnos con el buen sabor de boca
El próximo fin de semana, si las condiciones lo permiten, más.
Después de toda la semana de mirar webcams y previsiones de tiempo, el viernes me llevé un buen chasco, ya que la lluvia había hecho estragos. La cámara del Refugio Castro Valnera (Que está operativo, y tienen una terracita muy agradable y muy bien montada para recuperar e hidratar) mostraba una pérdida importante de nieve. Pero para triunfar hay que estar, así que el sábado cargamos los bártulos y sin prisa nos dirigimos hacia La Lunada.
Llegamos al parking de la estación bajo un cielo bastante plomizo aunque con buena visibilidad. La temperatura es agradable y no hay viento. Nos equipamos y nos ponemos en marcha en dirección a los remontes
La primera pala es empinada, así que empezamos haciendo zetas, ganando altura con rapidez. Volvemos la vista atrás, vemos el edificio multiusos de la estación, ahora cerrado. El parking con unos pocos coches (cuando volvimos estaba lleno) y los prados. La nieve no estaba dura, pero tampoco era papa, bastante mejor de lo esperado.
Llegamos al final del remonte T4 y cruzamos la vaguada en dirección al T2
Poco a poco, sin prisa pero sin pausa
Nos hacemos una foto, contentos por poder disfrutar de la nieve en estas circunstancias tan complicadas
Y seguimos en dirección a la cima
Yo también quiero una foto de postureo…
Llegamos a un flanqueo un poco complicado, con bastante pendiente y la nieve deslizante, pero lo pasamos con cuidado y sin incidencias.
Después de un pequeño descenso, con las focas puestas, encaramos ya la última pala de camino al collado. Un primer tramo recto y luego cuando la pendiente se endurece unas zetas que nos dejan en el collado que hay entre el Alto de las Corvas y el Pico de La Miel.
Otra foto, con el Castro Valnera al fondo. Desde este collado se llega a ver el mar, y la ciudad de Santander cuando el día está despejado (hoy no es el caso). En la cima de La Miel vemos a un grupo de raqueteros de paseo.
Hacemos cumbre. Un bailarín para celebrarlo. Si intento hacer eso, me rompo por varios sitios…
Mientras estamos arriba llega otro par de traveseros, uno de ellos resulta ser un conocido, habitual de Valdezcaray. Nos hace una foto para el recuerdo. Nos caen cuatro gotas, que se transforman en cuatro copos, y de repente sale el sol. Día completo
Un poco de yoga en la cumbre…
Unos estiramientos…
Vistas al Bernacho. De aquí arranca la subida clásica al Castro Valnera, esa queda pendiente para otro día.
Y por fin a bajar. Aquí vino la sorpresa, porque pillamos la nieve en el punto óptimo de transformación, una delicia muy parecida a la crema de Sierra Nevada. Nos emocionamos tanto que casi nos olvidamos de dejar constancia... aquí un GIF del tramo final
Y un par de captras de Bea en acción
Disfrutando
Nos pensamos volver a subir, pero íbamos un poco cortos de tiempo y posiblemente ya hubiésemos pillado la nieve más transformada, así que preferimos quedarnos con el buen sabor de boca
El próximo fin de semana, si las condiciones lo permiten, más.

