Esquiar de punta a punta en Grandvalira
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Por aquel entonces, corrían vientos olímpicos y mientras Blanca Fdez. Ochoa ganaba su preciado bronce en Albertville, mis esquís se deslizaban por vez primera por la Riba Escorxada, el Pla de Espioletsy la Tosa de la Llosada. Eran otros tiempos, pero la nieve y el paisaje me sedujeron de tal modo, que ha sido imposible no regresar una y otra vez.
La evolución de Grandvalira ha logrado crear un dominio esquiable impresionante
Por aquel entonces, los telesillas de dos plazas nos obligaban a realizar largas colas, pero poco a poco, las cosas fueron cambiando y las modernas sillas de cuatro plazas primero, y las de seis después, nos ayudaron a disfrutar de más horas de esquí, esperando la llegada de los telecabinas y la unión de estaciones.
Mapa e itinerario marcado en rojo ...'

