Powder para todos
'Los que esquiamos en las estaciones de la cara sur del Pirineo, a menudo nos sentimos como los parias de la nieve, aquellos que no están tocados por la varita de los dioses blancos. Somos los plebeyos de las montañas, que tenemos que soportar cómo la nobleza blanca, aquella que esquía en estaciones lejanas en la cara norte nos va mostrando semana tras semana imágenes de nevadas épicas. Y nosotros, eso sí, siempre morenos del sol que luce en nuestro cielo, porque no se puede tener todo, y nosotros tenemos la exclusiva del buen tiempo. Bueno, y también la de los trayectos cortos.
Pero la temporada pasada fue diferente. De hecho, fue mágica. De repente, se invertían los papeles. Mientras los poderosos tenían que carretear nieve para poder abrir con un mínimo de dignidad, los de abajo empezá...'

