Las dos caras del Veleta
'Hacía tiempo que no subía a Sierra Nevada a ver atardecer. Es un momento mágico, en el que el Veleta va cambiando de color, pasando por todos los tonos de blancos y naranjas. En esta época es si cabe más bonito aún porque el sol se pone por detrás de la montaña, dejándonos unas luces únicas.
Así que hoy, con la excusa de la nieve recién caída anoche, y viendo que a media tarde comenzaba a despejar, he decidido hacer una subida relámpago de apenas hora y media para revivir una experiencia que en algún momento debéis descubrir.
La verdad es que de primeras, nada más llegar, ha sido frustrante. Nada de nieve hasta Borreguiles y las nubes cubriéndolo todo. Ni veía el sol ni veía la montaña. Buscando la suerte he seguido subiendo en dirección a la base del Zayas, confiando en que la nube se...'

