De héroes sin capa va la cosa…
'Sin perjuicio de que en la educación de un niño intervienen tanto la familia, como la escuela y el sinfín de experiencias que le sucedan, aquí nos concierne y vamos a hablar del peso del club. Y es que es innegable que el esquí, por su naturaleza y el lugar de desarrollo, le supone una atmósfera totalmente distinta al niño, un hábitat que no es el suyo. Decimos que a priori no es su zona de confort y, además, por tratarse de una actividad física, habrá de poner mayor atención necesariamente para desenvolverse bien en ella.
Como sabemos el esquí no empieza en pistas, sino al equiparnos. Preparar el material, madrugar, autobús de ruta y al llegar los niños no tardan en equiparse al completo, esquís en mano y ¡a deslizar! Todo esto conlleva una disciplina por parte del club que tarde ...'

