Crimen en Velada: el juez decide absolver a un acusado de un asesinato antes del veredicto del jurado popular
0
35
Juan José se rompió emocionalmente cuando el magistrado-presidente del tribunal popular, Urbano Suárez, anunció este jueves que no va a someter al veredicto del jurado su participación en los graves hechos por los que se le juzgaba en la Audiencia Provincial de Toledo: el asesinato de Manuel Fernández Silva y el robo con violencia de un coche en la explanada de un restaurante a las afueras de Velada la noche del 27 al 28 de julio de 2019. El juez considera así que no existen elementos suficientes para mantener la acusación contra Juan José, como sí sostienen la Fiscalía y la acusación particular, que piden 24 años de prisión para él. «Esto es una rareza; yo llevo 40 años de ejercicio profesional y es la primera vez que me ocurre algo así; mi cliente ha quedado absuelto», afirmó sorprendido a ABC José Carlos García, abogado de Juan José, después de acabar la cuarta sesión. «Mi hijo no hizo nada», decía el padre de Juan José tras abrazarlo en el rellano de la sala de audiencias. Sí serán sometidos al veredicto del jurado, a partir de este viernes, los otros dos procesados, José Antonio y Moisés. Para ellos la Fiscalía solicita 31 y 24 años por la acusación de asesinato y robo con violencia e intimidación, además de tenencia ilícita de armas en el caso de José Antonio, considerado el principal acusado. Antes de conocer la decisión del juez, Juan José ya había llorado en dos momentos de la intervención de su letrado durante la lectura de sus conclusiones definitivas, en la que el abogado realizó una defensa impetuosa de su cliente. «No sé qué pruebas hay en su contra», comenzó diciendo con ironía. «A Juan José nadie lo reconoce, nadie lo ha visto, ni siquiera esos dos personajes», en alusión a los testigos de cargo de la Fiscalía, los dos amigos que acompañaban a Manuel, la víctima mortal. «¡Es mentira, Juan José no estuvo allí!», afirmó levantando la voz. «¡No aparece en ningún sititio y no hay ninguna prueba!», continuó el abogado dando golpes en la mesa. Segundos después, el magistrado le interrumpió: «Señor letrado, tranquilícese». Algo más sereno, el abogado criticó la jerarquía «militar» en el Ministerio Público, que lleva la calificación «hasta el final», aunque la fiscal «no cree en la acusación» contra Juan José. En este punto, el letrado habló de la drogadicción de su cliente, que rompió a llorar y que, en el uso de la última palabra, afirmó que «no quiero decir nada» mientras se quitaba las lágrimas del rostro. «Quedamos para pegarnos» Eduardo, excuñado de Juan José, había declarado, al comienzo de la cuarta sesión, que el día de autos quedó casualmente con él y se pegaron en la misma explanada donde ocurrió luego el crimen porque «Juan José iba diciendo que yo pegaba a su hermana». Discutieron y, durante la pelea «a puñetazos», escucharon unas detonaciones y salieron corriendo cada uno por su lado. Juan José se refugió en una vivienda próxima asegurando que alguien quería matarlo, quizá afectado por su adicción a las drogas, que todavía continúa. Luego estuvo en paradero desconocido porque permaneció ingresado en un centro de desintoxicación durante un mes, según acreditó su abogado. En la exposición de los informes finales, antes de que el magistrado anunciara su inesperada decisión, la fiscal mantuvo los cargos contra los tres encartados, «conforme al sentido común y a la lógica», además de pedir al jurado que hiciese justicia «con seriedad y responsabilidad», sin basarse en «la compasión y la pena». «Estoy más convencida que nunca de la culpabilidad de los acusados», que «se pusieron de acuerdo» para robar un vehículo y matar a Manuel. Sostuvo su argumentario en el testimonio de los dos amigos que acompañaban a la víctima, Sebastián y Aaron, aunque éste cambió en la sala la versión que había mantenido hasta el juicio. Noticia Relacionada estandar No Crimen en Velada: Manuel intentó huir o protegerse, según la autopsia, por la trayectoria del disparo mortal Manuel Moreno Uno de los forenses señala, en la Audiencia Provincial de Toledo, que el tiro que mató al joven de 22 años se realizó a más de un metro de distancia La defensa de José Antonio, el principal acusado, afirmó que era un «trato de drogas», concretamente marihuana, el negocio que se iba a hacer en la explanada del restaurante de Velada, adonde Manuel y sus dos amigos «llegaron en dos coches». Agregó que el disparo mortal fue un «resultado no deseado», pero descargó la responsabilidad de su patrocinado, que «estuvo en el lugar» del homicidio y que hubo un forcejeo, «pero no hay nada más». También dijo que «es falso que hubiera» el robo de un coche y que «el fallecido tenía su dinero en el bolsillo, 550 euros». «José Antonio no quiso matar a nadie, sólo fue a repeler», aseveró su letrado, quien dejó caer que la víctima podría ir armado, por lo que su patrocinado actuó en «legítima defensa». Recalcó que su cliente «sigue teniendo la conciencia tranquila» porque ha contado «la verdad» y «cooperó con la Justicia», aunque no fue detenido hasta un mes después por el soplo de «un chivato». Censuró que uno de los testigos de cargo era cuñado del fallecido, tiene relación con su familia y estaba informado «plenamente» de las actuaciones en esta causa. Subrayó también que «no existe» el anuncio sobre la compraventa del coche que sería el origen de los hechos que concluyeron con la muerte de Manuel. «La Fiscalía no ha podido presentar el anuncio porque es falso, no había la venta de un coche», remarcó el letrado, quien defendió su versión como «objetiva». «Dos mentirosos» El abogado de Moisés, el tercer acusado por asesinato, calificó de «información sesgada» la exposición que la fiscal realizó durante una hora y media. Se preguntó cuál sería la prueba de cargo y desacreditó el trabajo de la Guardia Civil. Tildó su investigación de tener «cierto sesgo» y sus diligencias «no tienen ningún valor porque no hubo las debidas garantías». Como los otros dos letrados de la defensa, reprobó el informe de la autopsia -«No tenemos claro cómo ocurrió el fallecimiento», dijo-, y agregó que estaba «convencido» de que el Ministerio Público había aceptado la versión de «dos mentirosos», en alusión a los amigos que acompañaban a la víctima mortal. «La fiscal le ha dedicado escasamente un minuto», dijo el abogado de Moisés, cuando habló de su implicación, por lo que el letrado apeló a la «inocencia» de su cliente. Mencionó que está en libertad porque no hay pruebas contundentes, que su cliente no había tenido nunca «ningún problema» con la Justicia y que, el día de autos, estuvo en el lugar y a la hora equivocada. Su abogado describió que Moisés «ha tenido y tiene miedo» de los familiares de la víctima. «Esta gente no pregunta; primero dispara y luego pregunta», afirmó antes de añadir que Manuel y sus dos acompañantes eran «narcotraficantes a los que les salió mal la película». En el turno de la última palabra, José Antonio aseguró que sentía «todo lo que ha pasado y siempre he dicho la verdad», mientras que Moisés proclamó su inocencia y pidió al jurado que «revisen, por favor, todas las pruebas». Juan José no quiso «decir nada» y el magistrado le dio la noticia: queda fuera de este procedimiento, aunque la Fiscalía podría recurrir la sentencia después del veredicto.

