Velasco Coello feudal gobernante
Luego de declararse aliado de Andrés Manuel López Obrador, Manuel Velasco Coello, gobernador constitucional, sustituto, interino y con licencia de Chiapas -así mandó reformar a su arbitrio la Constitución local para ser senador plurinominal- mostró su real personalidad: un amoral y cínico gobernante que aun piensa que México es parte del feudalismo, de ese pomposo imperio carolingio.
Y es que los mal llamados servidores públicos, de la “calidad” de Velasco, no requiere ser un experto en leyes y jurisprudencias para violentar el Estado de Derecho como lo acaba de ordenar hace un par de semanas, el susodicho de marras en la entidad chiapaneca.
Velasco Coello, nieto de la eminencia médica y orgullo de México, Manuel Velasco Suárez, -a quien tuve el privilegio de conocer y entrevistar en mis tiempos de reportero activo- no tiene ni un ápice de esa calidad de toda índole que tuvo su abuelo; catedrático por más de 50 años de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fundador del prestigiado Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía y hasta gobernador de Chiapas.
Lleno de cinismo -como todavía existen muchos “políticos” mexicanos- Velasco “pidió permiso” al Congreso de su entidad para protestar como senador de la república, que realizará mañana en el Congreso de la Unión, para luego retomar la gubernatura hasta el 8 de diciembre que es cuando concluye de forma oficial su periodo sexenal.
Sin duda, México está necesitado de genios de la política como Manuel Velasco, porque no entiendo como la franquicia del PVEM, liderada también por el otro inmoral, Jorge Emilio González Martínez, el Niño Verde de casi 50 años de edad, lo nombra senador plurinominal.
A sus 38 años de edad, Velasco ha vivido del presupuesto local y federal 17 años, más los seis que le esperan de senador, sumará 23. Un ejemplar digno de reconocer.
Hasta cuándo persistirá esa práctica de “chapulineo” de trabajos y cargos públicos, muy común entre los mexicanos que son una vergüenza para todos por igual?
Por supuesto que Manuelito, el senador de mañana y gobernador sustituto, persistirá en esgrimir que no es un cínico funcionario público, sino que copió el modelo -según él- de Leonel Godoy, otrora gobernador de Michoacán y secretario de Seguridad Pública con Andrés Manuel López Obrador, cuando éste era jefe del gobierno del desaparecido Distrito Federal. Fácil deslindarse de la responsabilidad. Eso siempre se ha llamado cinismo. No hay más.
Notas de Trascendencia. Oscar González Yáñez, diputado federal del Partido del Trabajo (PT) se convirtió anteayer en el diputado decano más joven de la historia parlamentaria de México, al conformar la mesa directiva que tomó protesta a los integrantes de la LXIV Legislatura.
El también integrante de la dirección colegiada del PT y coordinador de la bancada de ese instituto político para el próximo trienio, aseguró que los diputados mexicanos están frente la gran oportunidad de hacer historia, gracias a las propuestas que presentarán en el quehacer legislativo que inicia de manera oficial, mañana por la tarde.
Y la aplanadora de Morena tanto en la Cámara baja como en la Alta hará sufrir a las escuálidas representaciones del PRI, PAN, PRD, PT, y PES, que sin duda harán mutis a la hora de aprobar dictámenes e iniciativas que les enviará de forma sistemática, el presidente electo.

