La increíble hazaña no apta para menores de un concursante de Got Talent
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Got Talent España
La semana pasada terminaron las audiciones de
Got Talent España
y este miércoles dieron comienzo las semifinales en directo. En cada una de las galas, conducidas por Santi Millán, los semifinalistas (catorce en cada programa) tratan de conquistar nuevamente al jurado formado por Jorge Javier Vázquez, Edurne, Risto Mejide y Eva Hache.
De hecho, el jurado dispone en cada velada de un pase de oro conjunto a través del que pueden catapultar a uno de los artistas directamente a la
final. Después, los trece aspirantes restantes debieron someterse al voto de la audiencia para conseguir pasar a la siguiente fase. De los cuatro que obtengan una mayor valoración, el más votado pasa directamente a la final, mientras que el jurado tiene que elegir a un finalista de entre los tres restantes. De esta manera, en cada semifinal se conoce la identidad de tres finalistas.
El primer concursante en conseguir su pase de oro fue Raúl Rubio, que allá por enero enamoró con su voz a Eva Hache y a Jorge Javier. A mediados de febrero fue Juan Leiba, un bailarín que practicaba su arte suspendido en una cuerda el que se llevaba el pasaporte a las "semis". En la gala de este miércoles el afortunado fue Sebas, un acróbata al que el presentador Santi Millán quiso concederle el pase directo a la final.
Hubo de todo, como siempre, en esta gala de Got Talent: cantantes, grupos de baile urbano, una familia de forzudos, acróbatas, magos, pianistas y violinistas. El jurado, como de costumbre, tuvo grandes diferencias a la hora de decidir quién debía pasar a la final. Uno de los mayores desacuerdos fue a propósito de Tomás, un joven mago que deslumbró y mató de risa a todos los miembros del jurado.
Tres de ellos, Jorge Javier, Eva Hache y Edurne, votaron a favor de darle el balón de oro. Risto cogió la palabra, y en tono solemne se dirigió «a todos aquellos que no crean que en los programas de talento hay gente buena y fresca con ganas de hacer cosas. Quien diga que Tomás no tiene talento, no tiene ni idea. Y por eso no necesitas que te dé el pase a la final, que te vote el público, que te lo mereces». La cara del mago era un poema, y sus compañeros del jurado no podían creerse lo que habían oído. «No me tiro de los pelos porque no tengo, que si no...», le recriminó Eva Hache.
Sin duda la actuación más chocante de la noche fue la protagonizada por la familia Jiménez, un clan de forzudos que tienen en sus vitrinas cinco Records Guiness por empujar toneladas de peso con el cuello, la barbilla, la mano...Primero empezó con algo facilito. La familia se llevó al programa un boogie de 180 kilos en el que mandaron subirse a los cuatro miembros del jurado. El padre de la familia colocó un palo contra el parachoques del vehículo y en el otro extremo puso una cuchilla y se la colocó a la altura de la nuez. De esta guisa, empujó el coche con sus cuatro pasajeros varios metros.
Pero lo que dejó al público, y al jurado, realmente alucinado fue su segundo número. El hombre se ató una cuerda al pene, lo que Jorge Javier comprobó personalmente, y ató el otro extremo de la puerta al coche. Además de a los cuatro jueces, Luis, que así se llamaba, invitó al presentador a subirse también. «¿Seguro que no te va a pasar nada, que esto es seguro?», se preocupó Risto.
#GotTalentLive1 Cuando intentas arrancarte un diente y te equivocas de sitio https://t.co/fenrUL3cxH pic.twitter.com/TLYDKiPG6j— Got Talent España (@GotTalentES)
28 de febrero de 2018Y para sorpresa de todos, Luis empezó a caminar marcha atrás arrastrando el coche varios metros. El público quedó boquiabierto y él, tras ir a mirárselo, dijo no tener ni un rasguño. A pesar de su hercúlea fuerza, el jurado ni siquiera se planteó concederles el paso a la final, quedando así la decisión en manos del público.
La semana pasada terminaron las audiciones de
Got Talent España
y este miércoles dieron comienzo las semifinales en directo. En cada una de las galas, conducidas por Santi Millán, los semifinalistas (catorce en cada programa) tratan de conquistar nuevamente al jurado formado por Jorge Javier Vázquez, Edurne, Risto Mejide y Eva Hache.
De hecho, el jurado dispone en cada velada de un pase de oro conjunto a través del que pueden catapultar a uno de los artistas directamente a la
final. Después, los trece aspirantes restantes debieron someterse al voto de la audiencia para conseguir pasar a la siguiente fase. De los cuatro que obtengan una mayor valoración, el más votado pasa directamente a la final, mientras que el jurado tiene que elegir a un finalista de entre los tres restantes. De esta manera, en cada semifinal se conoce la identidad de tres finalistas.
El primer concursante en conseguir su pase de oro fue Raúl Rubio, que allá por enero enamoró con su voz a Eva Hache y a Jorge Javier. A mediados de febrero fue Juan Leiba, un bailarín que practicaba su arte suspendido en una cuerda el que se llevaba el pasaporte a las "semis". En la gala de este miércoles el afortunado fue Sebas, un acróbata al que el presentador Santi Millán quiso concederle el pase directo a la final.
Hubo de todo, como siempre, en esta gala de Got Talent: cantantes, grupos de baile urbano, una familia de forzudos, acróbatas, magos, pianistas y violinistas. El jurado, como de costumbre, tuvo grandes diferencias a la hora de decidir quién debía pasar a la final. Uno de los mayores desacuerdos fue a propósito de Tomás, un joven mago que deslumbró y mató de risa a todos los miembros del jurado.
Tres de ellos, Jorge Javier, Eva Hache y Edurne, votaron a favor de darle el balón de oro. Risto cogió la palabra, y en tono solemne se dirigió «a todos aquellos que no crean que en los programas de talento hay gente buena y fresca con ganas de hacer cosas. Quien diga que Tomás no tiene talento, no tiene ni idea. Y por eso no necesitas que te dé el pase a la final, que te vote el público, que te lo mereces». La cara del mago era un poema, y sus compañeros del jurado no podían creerse lo que habían oído. «No me tiro de los pelos porque no tengo, que si no...», le recriminó Eva Hache.
Sin duda la actuación más chocante de la noche fue la protagonizada por la familia Jiménez, un clan de forzudos que tienen en sus vitrinas cinco Records Guiness por empujar toneladas de peso con el cuello, la barbilla, la mano...Primero empezó con algo facilito. La familia se llevó al programa un boogie de 180 kilos en el que mandaron subirse a los cuatro miembros del jurado. El padre de la familia colocó un palo contra el parachoques del vehículo y en el otro extremo puso una cuchilla y se la colocó a la altura de la nuez. De esta guisa, empujó el coche con sus cuatro pasajeros varios metros.
Pero lo que dejó al público, y al jurado, realmente alucinado fue su segundo número. El hombre se ató una cuerda al pene, lo que Jorge Javier comprobó personalmente, y ató el otro extremo de la puerta al coche. Además de a los cuatro jueces, Luis, que así se llamaba, invitó al presentador a subirse también. «¿Seguro que no te va a pasar nada, que esto es seguro?», se preocupó Risto.
#GotTalentLive1 Cuando intentas arrancarte un diente y te equivocas de sitio https://t.co/fenrUL3cxH pic.twitter.com/TLYDKiPG6j— Got Talent España (@GotTalentES)
28 de febrero de 2018Y para sorpresa de todos, Luis empezó a caminar marcha atrás arrastrando el coche varios metros. El público quedó boquiabierto y él, tras ir a mirárselo, dijo no tener ni un rasguño. A pesar de su hercúlea fuerza, el jurado ni siquiera se planteó concederles el paso a la final, quedando así la decisión en manos del público.

