Jugadores • Re: 19 <ACHRAF Hakimi>
Uy uy uy, cómo está el patio de los leones, ni que yo fuese el profeta Daniel.
Con un poco de comprensión lectora, algunos foristas hubiesen podido evitar sentirse traspuestos, mareados, aturdidos y hasta conmocionados por mis mensajes.
Sin que sirva de jurisprudencia, pues no me voy a pasar el tiempo explicando lo que escribo (que cada palo aguante su vela), he aquí una aclaración para sanar las almas zaheridas:
- A modo de puntualización previa, me gustaría subrayar que para mí puede ser merecedor de jugar en el Real Madrid un hombre sea cual sea su color, sus orígenes, su nacionalidad, su religión, su orientación sexual, su corte de pelo (bueno, el de Vidal no, por ahí no paso), si se depila o no, si lee Mangas o églogas de Garcilaso de la Vega, si se decanta por Unamuno o por Ortega y Gasset, si cree o no en la quijotización de Sancho o en la sanchización de Alonso Quijano.
El único requisito exigible es ser un excelente futbolista y un gran profesional.
- A quienes han notado en mis textos una intencionalidad discriminatoria me gustaría decirles que tienen toda la razón... ¡pero al revés!
Me explico:
- Ser rubio de ojos azules, ser magrebí o ser budista no debe significar ni una ventaja ni un inconveniente para jugar en el Real Madrid.
- Un entrenador que pusiera en la primera plantilla a un mal portero sólo porque es su hijo sería culpable de cometer una injusticia con otros porteros y con mi club.
- Un entrenador que hiciese jugar a un futbolista sólo porque fuese paisano suyo y/o porque tuviera orígenes étnicos comunes sería un discriminador y además perjudicaría seriamente a mi club.
Por supuesto que el muchacho Hakimi puede jugar en el Real Madrid siendo de origen magrebí. Dichos orígenes no deben ser un impedimento, pensar lo contrario sería xenófobo y/o racista, es decir odioso.
Pero tampoco deben significar un motivo de preferencia por parte de un entrenador "etnicista".
Me parece que ahora sí, todos me han entendido.
Con un poco de comprensión lectora, algunos foristas hubiesen podido evitar sentirse traspuestos, mareados, aturdidos y hasta conmocionados por mis mensajes.
Sin que sirva de jurisprudencia, pues no me voy a pasar el tiempo explicando lo que escribo (que cada palo aguante su vela), he aquí una aclaración para sanar las almas zaheridas:
- A modo de puntualización previa, me gustaría subrayar que para mí puede ser merecedor de jugar en el Real Madrid un hombre sea cual sea su color, sus orígenes, su nacionalidad, su religión, su orientación sexual, su corte de pelo (bueno, el de Vidal no, por ahí no paso), si se depila o no, si lee Mangas o églogas de Garcilaso de la Vega, si se decanta por Unamuno o por Ortega y Gasset, si cree o no en la quijotización de Sancho o en la sanchización de Alonso Quijano.
El único requisito exigible es ser un excelente futbolista y un gran profesional.
- A quienes han notado en mis textos una intencionalidad discriminatoria me gustaría decirles que tienen toda la razón... ¡pero al revés!
Me explico:
- Ser rubio de ojos azules, ser magrebí o ser budista no debe significar ni una ventaja ni un inconveniente para jugar en el Real Madrid.
- Un entrenador que pusiera en la primera plantilla a un mal portero sólo porque es su hijo sería culpable de cometer una injusticia con otros porteros y con mi club.
- Un entrenador que hiciese jugar a un futbolista sólo porque fuese paisano suyo y/o porque tuviera orígenes étnicos comunes sería un discriminador y además perjudicaría seriamente a mi club.
Por supuesto que el muchacho Hakimi puede jugar en el Real Madrid siendo de origen magrebí. Dichos orígenes no deben ser un impedimento, pensar lo contrario sería xenófobo y/o racista, es decir odioso.
Pero tampoco deben significar un motivo de preferencia por parte de un entrenador "etnicista".
Me parece que ahora sí, todos me han entendido.
Estadísticas: Publicado por asher — Mié Oct 18, 2017 8:23 pm

