Ejército del Aire y del Espacio impulsa un salto clave en inteligencia y targeting con el CINTAER
Ejército del Aire y del Espacio: más capacidad de inteligencia y targeting con el impulso del CINTAER
El Ejército del Aire y del Espacio ha dado un paso estratégico en su proceso de transformación al reforzar sus capacidades de obtención de inteligencia y designación de blancos. Este avance se enmarca dentro del Plan Tecnológico e Industrial para la Seguridad y la Defensa, aprobado por el Gobierno y detallado por el Ministerio de Defensa, que contempla nuevas inversiones en sistemas avanzados y modernización de plataformas.
El eje de este crecimiento es el Centro de Inteligencia y Targeting Aeroespacial, CINTAER, que consolida su papel como núcleo de integración de información operativa, análisis estratégico y apoyo directo a misiones aéreas. Aunque su creación data de hace cuatro años, su peso específico aumenta ahora con la llegada de nuevos sensores y programas.
Un entorno internacional más exigente
El escenario geopolítico actual exige mayor precisión, rapidez en la toma de decisiones y superioridad informativa. Las operaciones militares contemporáneas no solo dependen de la potencia de fuego, sino del dominio del espectro electromagnético y de la capacidad para identificar, validar y priorizar objetivos con exactitud milimétrica.
En este contexto, el Ejército del Aire y del Espacio ha decidido potenciar de forma significativa su arquitectura ISR, es decir, las capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. El CINTAER actúa como elemento integrador de datos procedentes de múltiples plataformas, fusionando información para generar productos de inteligencia accionables en tiempo real.
El sistema que multiplica la captación de señales
La novedad determinante es la incorporación del pod SOAR, Scalable Open Architecture Reconnaissance, suministrado por la compañía estadounidense L3Harris. Este sistema se integra en los RPAS MQ-9 Predator B, ampliando de forma sustancial la capacidad de inteligencia de señales o SIGINT.
Con esta incorporación, el Ejército del Aire y del Espacio incrementa su capacidad para detectar, identificar y analizar emisiones electrónicas en escenarios complejos. El pod SOAR permite interceptar, clasificar y geolocalizar señales con mayor precisión, facilitando la elaboración de patrones de comportamiento y la identificación de amenazas potenciales.
Tripulaciones especializadas y análisis en tiempo real
La llegada del sistema no se limita al ámbito tecnológico. Un núcleo especializado del Grupo de Inteligencia ha recibido formación específica para explotar al máximo sus capacidades. Parte de este personal integra la tripulación del MQ-9, encabezada por un Mission Operation Chief, responsable de coordinar el análisis en tiempo real desde tierra.
Esta estructura permite que los datos captados por el sensor se procesen de manera inmediata, en coordinación con las tripulaciones de vuelo. El resultado es una cadena de decisión más corta y una mayor capacidad de reacción ante cambios en el entorno operativo.
Integración de nuevas plataformas ISR
El refuerzo del CINTAER no termina en el MQ-9. La unidad trabaja ya en la integración de futuros sistemas como el RPAS SIRTAP, el programa Eurodrone y las nuevas variantes del C295 en configuraciones MSA y SIGINT/MPA-ASW.
Estos desarrollos supondrán un aumento considerable en el volumen de información disponible y en la capacidad de identificar nuevos objetivos. La entrada en servicio de estas plataformas obligará a ampliar progresivamente tanto el personal como las capacidades analíticas del centro.
Del análisis al targeting avanzado
El incremento en la obtención de inteligencia tiene una consecuencia directa: la consolidación del denominado targeting avanzado. Este proceso implica la validación exhaustiva de objetivos, la evaluación de daños potenciales y la planificación precisa del empleo de armamento stand-off.
En este ámbito, el Ejército del Aire y del Espacio prevé integrar la versión modernizada del misil de crucero TAURUS KEPD 350. Además, la transición de plataforma lanzadora desde los actuales EF-18M a los Eurofighter implicará nuevas tareas de adaptación técnica y doctrinal.
El CINTAER asume un papel central en esta transición. Heredero de las funciones del antiguo 47 Grupo Mixto de Fuerzas Aéreas en materia de planeamiento de misiones con misiles de crucero, el centro será responsable de las comprobaciones finales previas al lanzamiento, garantizando que el arma alcance el objetivo designado con la máxima eficacia.
Ejército del Aire y del Espacio: consolidación de una capacidad estratégica
La suma de nuevos sensores, plataformas y personal especializado convierte al CINTAER en una pieza estructural del sistema de defensa nacional. No se trata únicamente de ampliar medios, sino de integrar información, reducir incertidumbre y aumentar la capacidad de disuasión.
En un entorno donde la superioridad informativa determina el éxito de las operaciones, el Ejército del Aire y del Espacio refuerza así su arquitectura de inteligencia y targeting con una combinación de tecnología avanzada, formación especializada y modernización de armamento. Un movimiento que redefine su capacidad operativa y eleva el nivel de preparación ante escenarios cada vez más complejos.

