Project AVA: el salto de Razer hacia el asistente holográfico personal
Razer, una de las marcas más reconocidas del ecosistema gaming, ha presentado Project AVA, un dispositivo conceptual que va más allá de los asistentes virtuales tradicionales. En lugar de limitarse a una ventana en pantalla o a un altavoz inteligente, la compañía propone un acompañante físico que vive en el escritorio del usuario: una cápsula que proyecta un avatar holográfico interactivo, siempre visible y siempre disponible.
El corazón de Project AVA es una pantalla holográfica de aproximadamente 5,5 pulgadas que muestra un personaje animado en tiempo real. Este avatar no solo “habla”, sino que reacciona con expresiones faciales, gestos y sincronización labial, buscando transmitir la sensación de presencia. Razer ha diseñado varios avatares intercambiables, con estilos que van desde lo futurista hasta lo claramente inspirado en el anime, reforzando la idea de personalización total que caracteriza a la marca.
En cuanto al hardware, AVA integra micrófonos de largo alcance, una cámara HD y sensores de luz ambiental, lo que le permite detectar cuándo el usuario está presente, adaptar su brillo y reaccionar al entorno. El dispositivo se conecta al PC mediante USB-C y cuenta con iluminación Razer Chroma, lo que lo alinea estéticamente con el resto del ecosistema de periféricos de la compañía. Más que un simple gadget, Razer quiere que AVA sea una extensión natural del escritorio.
A nivel de software, Project AVA funciona como un asistente de inteligencia artificial multimodal. Puede responder preguntas, ayudar a organizar tareas, ofrecer recordatorios e incluso actuar como “coach” durante sesiones de juego, dando consejos o comentarios contextuales. Para su inteligencia conversacional, Razer se apoya en modelos de IA externos, con una arquitectura abierta que permitiría integrar distintas tecnologías según evolucione el producto. La promesa es clara: un asistente que aprende con el uso y adapta su personalidad al usuario.
Sin embargo, esta ambición también ha generado dudas. Las primeras impresiones de medios especializados señalan que, aunque el impacto visual es notable, la experiencia aún se siente irregular. Algunas respuestas pueden resultar imprecisas o fuera de contexto, algo habitual en productos de IA en fase temprana, pero más evidente cuando el asistente tiene “cara” y presencia física. Además, la inclusión de cámara y micrófonos permanentes ha reavivado el debate sobre privacidad y control de datos, especialmente en un dispositivo pensado para estar siempre encendido sobre el escritorio.
Otro punto clave es su posicionamiento. Aunque Razer lo presenta como un producto útil tanto para jugadores como para profesionales, el atractivo principal parece centrarse en su comunidad gamer y en el valor emocional del avatar. Para algunos, AVA representa una evolución natural del asistente virtual; para otros, corre el riesgo de quedarse como un objeto llamativo más cercano al marketing que a una necesidad real.
Razer ha confirmado que Project AVA llegará primero como lanzamiento limitado, con reservas anticipadas y una fecha de envío prevista para 2026, aunque todavía no se ha revelado el precio final. Esto refuerza la idea de que estamos ante un experimento a gran escala, una prueba de cómo reaccionará el público ante la idea de convivir con una IA “encarnada” en un objeto físico.
En definitiva, Project AVA no es solo un nuevo dispositivo, sino una declaración de intenciones. Razer explora un futuro en el que la inteligencia artificial deja de ser invisible y se convierte en compañía. El éxito del proyecto dependerá de si logra equilibrar espectáculo, utilidad real y confianza del usuario. Mientras tanto, AVA ya ha cumplido un objetivo clave: poner sobre la mesa la pregunta de cómo queremos que la IA forme parte de nuestra vida diaria.

