Modernización de 3.200 millones: el salto oculto de las fragatas F-100
La aprobación del programa figura en el Boletín Oficial del Estado, que detalla la inversión de 3.200 millones destinada a prolongar la vida operativa de las cinco fragatas F-100 hasta 2045. El proyecto, uno de los mayores de la Armada junto a las F-110 y los S-80, involucra a Navantia durante 120 meses de trabajo continuo.
Estas fragatas —Álvaro de Bazán, Almirante Juan de Borbón, Blas de Lezo, Méndez Núñez y Cristóbal Colón— entran en la mitad de su ciclo de vida con sistemas críticos desfasados. La Armada, en un análisis interno recogido en documentación oficial, advierte de fallos de fiabilidad, aumento de averías y dificultad para obtener repuestos, una situación que afecta al sistema de combate, EW, radares y parte de la suite ASW.
¿Qué cambia realmente en la modernización de media vida de las F-100?
La clave: actualizar el AEGIS y adaptar el buque a amenazas furtivas e hipersónicas
| Coste del programa | 3.200 millones € |
| Plazo de ejecución | 120 meses |
| Integración NSM | Primeros misiles en 2027 (305 M€) |
Fuentes del Congreso de EE. UU. citadas por el Congressional Research Service (CRS, 2024) estiman que los sistemas AEGIS de generaciones anteriores requieren una modernización profunda para gestionar blancos con firmas reducidas y trayectorias complejas. La actualización española responde exactamente a esa recomendación: más capacidad de seguimiento, integración modular y compatibilidad con el estándar F-110.
Sensores, guerra electrónica y ciberdefensa: el salto oculto
- La suite EW incorporará equipos tipo **Rigel i110** y **Regulus**, con capacidad ampliada de detección, análisis y clasificación en entornos litorales y oceánicos.
- Se incluirá protección contra amenazas asimétricas mediante estaciones RWS Sentinel y sensores EO/IR actualizados.
- Los sonares y el paquete ASW migrarán a un software optimizado similar al empleado en los S-80.
El Pentágono, en un informe técnico de 2023 sobre amenazas emergentes, advierte que la guerra electrónica será el “primer vector de saturación” en un conflicto naval moderno. La Armada adapta así las F-100 a una doctrina en la que el espectro electromagnético es tan crítico como el misil lanzado.
Integración de vehículos no tripulados y armas de precisión: el giro hacia 2045
La modernización permitirá operar UAV, UUV y USV desde cada fragata mediante un sistema de gestión en red. La OTAN identifica esta capacidad como prioritaria desde 2022 para misiones de vigilancia avanzada y guerra antisubmarina distribuida. Las F-100 serán capaces de desplegar estas plataformas mientras mantienen el control de la escena táctica en tiempo real.
El armamento también evoluciona: el misil antibuque NSM Block 1A sustituirá a los Harpoon, ofreciendo navegación pasiva, baja detectabilidad y capacidad de vuelo a muy baja cota. Se estudia asimismo la integración de munición guiada de 127 mm para el cañón principal, lo que convertiría a la serie en un vector de precisión de superficie.
¿Qué implica todo esto para la estrategia naval española?
Fuentes doctrinales de la OTAN citadas en 2024 por su División de Planificación afirman que las marinas aliadas deberán mantener “núcleos de plataformas AEGIS modernizadas” para asegurar la defensa aérea regional. España, al reforzar la comunalidad con las F-110 y mantener las F-100 en servicio hasta 2045, garantiza un grupo de cinco escoltas plenamente interoperables con los estándares del entorno aliancista.
La fragata Álvaro de Bazán —primera de la serie, entregada en 2002— será también la primera en pasar por el proceso. El resultado final será una clase rediseñada para operar en escenarios multidominio, sostener operaciones OTAN de alta intensidad y responder a amenazas asimétricas crecientes. La combinación de AEGIS modernizado, NSM, EW avanzada y gestión de drones posiciona a la Armada Española con capacidades que, según análisis del SIPRI (2024), solo mantienen un reducido número de marinas occidentales.

