Froome recupera terreno
La catástrofe es siempre relativa. Depende no sólo de la tragedia en sí, si no, sobre todo, en cómo ha arrasado al enemigo. Eso pasa en el Tour de Francia cuando llega una contrarreloj. No todo depende del tiempo de uno. Todo se mide en función de lo que haga el vecino. Es tan solo por eso que la crono por equipos que hizo el Movistar ayer en Cholet no fue tan desastrosa como en un principio pareció cuando, cruzada la meta, los hombres de Eusebio Unzue marcaron un tiempo más que alejado de los mejores.

