Claressa Shields no tiene competencia
Diez años después de su primer enfrentamiento, Claressa Shields despejó cualquier duda en la revancha al imponerse con una decisión unánime 100-90 sobre Franchon Crews-Dezurn en Detroit, reteniendo así el campeonato indiscutido femenino de peso completo.
Desde los primeros asaltos, Shields marcó diferencias con su jab y el control de la distancia. Una vez que estableció el ritmo, el desarrollo del combate fue completamente unilateral. Las tarjetas reflejaron esa superioridad absoluta, sin espacio para la controversia.
Más allá del resultado, la sensación que deja la campeona es clara: actualmente no tiene competencia real en las divisiones donde participa. Su dominio técnico, físico y táctico la mantiene varios escalones por encima del resto del panorama femenino.
Con otra actuación dominante, Shields reafirma su posición como una de las figuras más sólidas del boxeo mundial.

