Keyshawn Davis vuelve a meterse en el paquete
Luego de ser despojado de su título mundial ligero tras no dar el peso por cuatro libras y convertirse en blanco de múltiples críticas, Keyshawn Davis regresó al ring de la mejor manera posible: con una sólida victoria ante Jamaine Ortiz.
El triunfo no solo marcó su regreso, sino que también lo estableció como uno de los nombres más importantes del superligero, división en la que hizo su debut.
Davis logró noquear a un Ortiz que nunca había sido detenido antes del límite, y que únicamente había sufrido dos derrotas muy cerradas frente a figuras de élite como Vasyl Lomachenko y Teófimo López.
Tras el combate, el boxeador nacido en Norfolk dejó un mensaje contundente:
“Mis últimos tres rivales nunca habían sido noqueados ni derribados: Lemos, Berinchyk y ahora Ortiz. Subí de peso y los detuve a todos. Esto es real. Pongan a quien sea frente a mí y lo voy a parar”.
Con la confianza en alto, Davis lanzó retos directos a tres nombres importantes, sin descartar incluso subir al peso welter. Entre los mencionados están Lewis Crocker, campeón mundial welter FIB; Devin Haney, campeón mundial welter OMB; y Dalton Smith, recientemente coronado campeón mundial superligero del CMB.

