La grandeza ante lo ‘improbable’ exalta a Frederich Cepeda como un ícono del béisbol cubano
Combinar agresividad y paciencia ha sido la clave: Con ese talento especial, Frederich Cepeda desarrolló la habilidad de saber olfatear cada lanzamiento como pocos —¡poquísimos bateadores en la historia de la pelota cubana!—, para luego devorar a giro perfecto de muñecas el disparo adecuado que desembocará en otra exhibición de grandeza.

