El polémico MindsEye añadirá una misión para mostrar pruebas del supuesto sabotaje al juego
Build a Rocket Boy asegura que la investigación sigue en marcha en Reino Unido y Estados Unidos y que una próxima misión de MindsEye mostrará pruebas a la comunidad del sabotaje.
Build A Rocket Boy sigue empeñada en ligar parte del fracaso de MindsEye a una supuesta campaña organizada contra el juego. En una entrevista concedida a GamesBeat, Mark Gerhard, jefe del estudio, asegura no solo que las autoridades de Reino Unido y Estados Unidos ya están tratando el caso, sino también que una próxima actualización del juego incluirá una misión pensada para compartir con la comunidad parte de esa presunta evidencia.
Según explica Gerhard, MindsEye recibirá una nueva misión llamada Blacklist, que introducirá a una protagonista femenina jugable. Lo llamativo es que el directivo añade que también van a usar ese contenido para "compartir con la comunidad parte de las pruebas del sabotaje", sin concretar de qué forma se integrará eso en el juego ni qué clase de material piensa mostrar el estudio a los jugadores. Por ahora, no hay más detalles sobre cómo encajará esa idea dentro de la misión ni sobre cuándo llegará exactamente la actualización.
Las declaraciones se producen después de que el propio Gerhard publicara en marzo un mensaje en LinkedIn en el que anunciaba nuevos despidos dentro de la empresa y sostenía que el lanzamiento de MindsEye no se había visto afectado solo por problemas normales de producción o por un entorno competitivo difícil. En ese texto habló directamente de "pruebas abrumadoras de espionaje organizado y sabotaje corporativo" y afirmó que el estudio estaba trabajando con asesores legales y socios externos para avanzar hacia posibles acciones judiciales.
En la entrevista con GamesBeat va todavía más lejos y Gerhard afirma que el estudio ha llevado a cabo "investigaciones bastante exhaustivas" desde el lanzamiento, que ya ha "identificado a las partes implicadas" y que el caso está ahora "en manos de las autoridades tanto del Reino Unido como de Estados Unidos". También asegura que ambas están colaborando con la investigación y deja una de las frases más sorprendentes de toda la conversación al decir que prefiere dejar que hagan "los arrestos o los anuncios que correspondan" a su debido tiempo.
Todo esto convive con otra realidad que el propio ejecutivo reconoce, y es el mal estado del juego en su estreno fue responsabilidad del estudio. En la misma entrevista admite que los fallos que provocaban cierres, congelaciones y otros problemas técnicos "son cosa suya", aunque insiste en que hubo además un "esfuerzo concertado" para empujar una narrativa negativa alrededor del proyecto y evitar que encontrara a su comunidad.
Build A Rocket Boy sigue empeñada en ligar parte del fracaso de MindsEye a una supuesta campaña organizada contra el juego. En una entrevista concedida a GamesBeat, Mark Gerhard, jefe del estudio, asegura no solo que las autoridades de Reino Unido y Estados Unidos ya están tratando el caso, sino también que una próxima actualización del juego incluirá una misión pensada para compartir con la comunidad parte de esa presunta evidencia.
Según explica Gerhard, MindsEye recibirá una nueva misión llamada Blacklist, que introducirá a una protagonista femenina jugable. Lo llamativo es que el directivo añade que también van a usar ese contenido para "compartir con la comunidad parte de las pruebas del sabotaje", sin concretar de qué forma se integrará eso en el juego ni qué clase de material piensa mostrar el estudio a los jugadores. Por ahora, no hay más detalles sobre cómo encajará esa idea dentro de la misión ni sobre cuándo llegará exactamente la actualización.
La nueva misión Blacklist se cruza con la polémica
Las declaraciones se producen después de que el propio Gerhard publicara en marzo un mensaje en LinkedIn en el que anunciaba nuevos despidos dentro de la empresa y sostenía que el lanzamiento de MindsEye no se había visto afectado solo por problemas normales de producción o por un entorno competitivo difícil. En ese texto habló directamente de "pruebas abrumadoras de espionaje organizado y sabotaje corporativo" y afirmó que el estudio estaba trabajando con asesores legales y socios externos para avanzar hacia posibles acciones judiciales.
En la entrevista con GamesBeat va todavía más lejos y Gerhard afirma que el estudio ha llevado a cabo "investigaciones bastante exhaustivas" desde el lanzamiento, que ya ha "identificado a las partes implicadas" y que el caso está ahora "en manos de las autoridades tanto del Reino Unido como de Estados Unidos". También asegura que ambas están colaborando con la investigación y deja una de las frases más sorprendentes de toda la conversación al decir que prefiere dejar que hagan "los arrestos o los anuncios que correspondan" a su debido tiempo.
Todo esto convive con otra realidad que el propio ejecutivo reconoce, y es el mal estado del juego en su estreno fue responsabilidad del estudio. En la misma entrevista admite que los fallos que provocaban cierres, congelaciones y otros problemas técnicos "son cosa suya", aunque insiste en que hubo además un "esfuerzo concertado" para empujar una narrativa negativa alrededor del proyecto y evitar que encontrara a su comunidad.

