Miyamoto comparó la pornografía con buscar secretos en videojuegos: 'Casi ha alcanzado el mismo nivel grotesco'
Shigeru Miyamoto reflexiona en una entrevista sobre la escalada de la complejidad de los arcades en los 80 y la necesidad de reinventarse.
Shigeru Miyamoto es una de las grandes figuras dentro de la historia de los videojuegos y aún sigue en activo trabajando en Nintendo como consejero creativo, además de encontrarse en lo más alto de la cúpula directiva de la compañía japonesa tras una carrera de más de 40 años. A pesar de no estar tan involucrado ya en los desarrollos, sigue dándonos curiosas noticias sobre la historia de los videojuegos.
Existen muchas historias en relación a Miyamoto, y ahora nos hacemos eco de una entrevista del año 1989 en que el gurú tiene una interesante conversación con Shigesato Itoi (conocido por su trabajo en Earthbound). Realizan reflexiones filosóficas, la visión sobre los videojuegos y la evolución de los mismos.
En la entrevista, Miyamoto reflexiona sobre el estilo de Nintendo y que no existe ningún documento que guíe su forma de hacer videojuegos, sino que se basa más bien en el rechazo hacia lo que no resulta original. También se critica la falta de interactividad en un medio pensado para ello (por algunos juegos que estaban llegando), así como lo importante de que exista una satisfactoria respuesta a los mandos y que todo resulte divertido.
En una parte de la argumentación, que es bastante profunda y poco convencional, Miyamoto realiza una metáfora con el porno, en relación a la forma de acercarse al desarrollo de videojuegos: "Cuando la pornografía escala, se convierte en algo grotesco. Creo que el mundo de los secretos ocultos en los videojuegos ya ha alcanzado dicho nivel, uno en que ya no tiene nada que ver con el sentido común".
Miyamoto con esto se refiere a que los jugadores se aburren y buscan cada vez una estimulación más fuerte, algo que puede resultar un riesgo: "Cuando llegas a un punto en que empiezas a ser grotesco, tienes que pensar en nuevas maneras de usar el medio". El creativo, con este argumento, razona que siempre hay un límite para hasta dónde puedes llegar en un juego y explotar una idea.
Para Miyamoto llegaría un punto en que todo dejaría de tener sentido para seguir estimulando a los jugadores. En cierta manera, en la entrevista habla de que los arcades de la época estaban encerrados en una lógica de repetir mecánicas y confiar en la dificultad o los secretos para resultar más interesantes. La salida a esta situación era buscar nuevas formas de experimentar los videojuegos. Con esta premisa, estaba adelantando los pasos que daría en el futuro dentro de Nintendo, gracias a experiencias que ofrecían novedosos estímulos como Pikmin, Nintendogs o incluso Wii Fit.
Shigeru Miyamoto ha hablado recientemente sobre el pasado, presente y futuro de Mario. Uno de los últimos proyectos en que ha trabajado es la nueva película del famoso personaje, que se estrenará a lo largo del mes de abril.
Shigeru Miyamoto es una de las grandes figuras dentro de la historia de los videojuegos y aún sigue en activo trabajando en Nintendo como consejero creativo, además de encontrarse en lo más alto de la cúpula directiva de la compañía japonesa tras una carrera de más de 40 años. A pesar de no estar tan involucrado ya en los desarrollos, sigue dándonos curiosas noticias sobre la historia de los videojuegos.
Existen muchas historias en relación a Miyamoto, y ahora nos hacemos eco de una entrevista del año 1989 en que el gurú tiene una interesante conversación con Shigesato Itoi (conocido por su trabajo en Earthbound). Realizan reflexiones filosóficas, la visión sobre los videojuegos y la evolución de los mismos.
El estancamiento de los arcades, el porno y Miyamoto
En la entrevista, Miyamoto reflexiona sobre el estilo de Nintendo y que no existe ningún documento que guíe su forma de hacer videojuegos, sino que se basa más bien en el rechazo hacia lo que no resulta original. También se critica la falta de interactividad en un medio pensado para ello (por algunos juegos que estaban llegando), así como lo importante de que exista una satisfactoria respuesta a los mandos y que todo resulte divertido.
En una parte de la argumentación, que es bastante profunda y poco convencional, Miyamoto realiza una metáfora con el porno, en relación a la forma de acercarse al desarrollo de videojuegos: "Cuando la pornografía escala, se convierte en algo grotesco. Creo que el mundo de los secretos ocultos en los videojuegos ya ha alcanzado dicho nivel, uno en que ya no tiene nada que ver con el sentido común".
Miyamoto con esto se refiere a que los jugadores se aburren y buscan cada vez una estimulación más fuerte, algo que puede resultar un riesgo: "Cuando llegas a un punto en que empiezas a ser grotesco, tienes que pensar en nuevas maneras de usar el medio". El creativo, con este argumento, razona que siempre hay un límite para hasta dónde puedes llegar en un juego y explotar una idea.
Para Miyamoto llegaría un punto en que todo dejaría de tener sentido para seguir estimulando a los jugadores. En cierta manera, en la entrevista habla de que los arcades de la época estaban encerrados en una lógica de repetir mecánicas y confiar en la dificultad o los secretos para resultar más interesantes. La salida a esta situación era buscar nuevas formas de experimentar los videojuegos. Con esta premisa, estaba adelantando los pasos que daría en el futuro dentro de Nintendo, gracias a experiencias que ofrecían novedosos estímulos como Pikmin, Nintendogs o incluso Wii Fit.
Shigeru Miyamoto ha hablado recientemente sobre el pasado, presente y futuro de Mario. Uno de los últimos proyectos en que ha trabajado es la nueva película del famoso personaje, que se estrenará a lo largo del mes de abril.

