Valve responde a una demanda por las cajas de botín: 'Las recompensas aleatorias existen desde hace décadas'
Valve responde a una demanda en Nueva York y defiende que las cajas de botín son comparables a sobres de cartas coleccionables, además de recordar su historial contra las webs de apuestas.
Valve ha respondido públicamente a una demanda presentada en New York que acusa a la compañía de permitir apuestas ilegales mediante las cajas de botín de varios de sus juegos. En un comunicado poco habitual, la empresa ha defendido el funcionamiento de estos sistemas en títulos como Counter-Strike 2, Dota 2 y Team Fortress 2, y asegura que no colabora con páginas de juego.
La demanda sostiene que los sistemas de recompensas aleatorias de estos juegos permiten que personas adultas y menores participen en actividades que equivalen a apuestas. Valve rechaza esa interpretación y afirma que sus títulos no vulneran la legislación estatal. Según la compañía, lleva tiempo explicando a la fiscal general Letitia James cómo funcionan los objetos virtuales y las llamadas "mystery boxes".
Como parte de su defensa, Valve argumenta que las cajas de botín no son un fenómeno exclusivo de los videojuegos. La empresa señala que las recompensas aleatorias existen desde hace décadas en otros ámbitos, comparándolas con sobres de cartas coleccionables como el Juego de cartas coleccionables Pokémon o Magic: The Gathering, en los que las personas compran paquetes sin saber qué cartas recibirán.
Valve también afirma que los juegos mencionados no obligan a comprar cajas de botín y que la mayoría de quienes juegan ni siquiera las adquieren. Además, explica que estos objetos contienen únicamente elementos cosméticos que no ofrecen ventajas en las partidas.
El comunicado también destaca el historial de la compañía combatiendo las apuestas dentro de su plataforma Steam. Valve asegura haber bloqueado más de un millón de cuentas relacionadas con actividades como apuestas, fraude o robo. Asimismo, ha implementado sistemas como la reversión de intercambios durante siete días o periodos de espera en las transacciones para dificultar la actividad de páginas de apuestas externas.
Uno de los puntos de conflicto con las autoridades es la posibilidad de vender objetos de estos juegos en el mercado de Steam. La demanda considera que esa característica otorga valor económico real a los objetos y acerca las cajas de botín al concepto legal de apuesta. Valve defiende lo contrario y afirma que "la transferibilidad de un objeto digital es algo positivo para los consumidores" y que se trata de "un derecho que creemos que no debería retirarse".
La compañía también critica algunas de las medidas propuestas por la fiscalía, como sistemas de verificación más estrictos para impedir que personas de Nueva York utilicen redes privadas virtuales. Valve sostiene que aplicar ese tipo de controles implicaría introducir tecnologías intrusivas para todos los usuarios del mundo y recopilar más datos personales.
Valve concluye que cumplirá cualquier ley que finalmente se apruebe sobre las cajas de botín, pero considera que las propuestas actuales de la fiscalía exceden lo que exige la legislación. Según la empresa, aceptar ciertas condiciones podría perjudicar tanto a quienes utilizan la plataforma como a otros estudios de desarrollo, además de limitar la innovación en el diseño de videojuegos.
Valve ha respondido públicamente a una demanda presentada en New York que acusa a la compañía de permitir apuestas ilegales mediante las cajas de botín de varios de sus juegos. En un comunicado poco habitual, la empresa ha defendido el funcionamiento de estos sistemas en títulos como Counter-Strike 2, Dota 2 y Team Fortress 2, y asegura que no colabora con páginas de juego.
La demanda sostiene que los sistemas de recompensas aleatorias de estos juegos permiten que personas adultas y menores participen en actividades que equivalen a apuestas. Valve rechaza esa interpretación y afirma que sus títulos no vulneran la legislación estatal. Según la compañía, lleva tiempo explicando a la fiscal general Letitia James cómo funcionan los objetos virtuales y las llamadas "mystery boxes".
La defensa de Valve: las cajas de botín no son exclusivas de los videojuegos
Como parte de su defensa, Valve argumenta que las cajas de botín no son un fenómeno exclusivo de los videojuegos. La empresa señala que las recompensas aleatorias existen desde hace décadas en otros ámbitos, comparándolas con sobres de cartas coleccionables como el Juego de cartas coleccionables Pokémon o Magic: The Gathering, en los que las personas compran paquetes sin saber qué cartas recibirán.
Valve también afirma que los juegos mencionados no obligan a comprar cajas de botín y que la mayoría de quienes juegan ni siquiera las adquieren. Además, explica que estos objetos contienen únicamente elementos cosméticos que no ofrecen ventajas en las partidas.
El comunicado también destaca el historial de la compañía combatiendo las apuestas dentro de su plataforma Steam. Valve asegura haber bloqueado más de un millón de cuentas relacionadas con actividades como apuestas, fraude o robo. Asimismo, ha implementado sistemas como la reversión de intercambios durante siete días o periodos de espera en las transacciones para dificultar la actividad de páginas de apuestas externas.
Uno de los puntos de conflicto con las autoridades es la posibilidad de vender objetos de estos juegos en el mercado de Steam. La demanda considera que esa característica otorga valor económico real a los objetos y acerca las cajas de botín al concepto legal de apuesta. Valve defiende lo contrario y afirma que "la transferibilidad de un objeto digital es algo positivo para los consumidores" y que se trata de "un derecho que creemos que no debería retirarse".
La compañía también critica algunas de las medidas propuestas por la fiscalía, como sistemas de verificación más estrictos para impedir que personas de Nueva York utilicen redes privadas virtuales. Valve sostiene que aplicar ese tipo de controles implicaría introducir tecnologías intrusivas para todos los usuarios del mundo y recopilar más datos personales.
Valve concluye que cumplirá cualquier ley que finalmente se apruebe sobre las cajas de botín, pero considera que las propuestas actuales de la fiscalía exceden lo que exige la legislación. Según la empresa, aceptar ciertas condiciones podría perjudicar tanto a quienes utilizan la plataforma como a otros estudios de desarrollo, además de limitar la innovación en el diseño de videojuegos.

