Análisis de Lenovo Legion Go 2: El peso pesado de los PC consolizados con la mejor pantalla OLED de su categoría
Ni Steam Deck ni ROG Ally: Lenovo apuesta por el gigantismo técnico. Probamos el PC consolizado más ambicioso y pesado del momento. ¿Es el futuro de las portátiles o un exceso?
Los PC consolizados están más de moda que nunca (a pesar de la crisis de la RAM) y Lenovo con su Legion Go 2 no ha llegado para ser una alternativa más a la Steam Deck; ha llegado para jugar con un enfoque completamente distinto.
Normalmente las marcas buscan el equilibrio entre peso y potencia, pero Lenovo ha decidido romper la baraja creando un PC consolidado diferente. Es un dispositivo exclusivo y premium, aunque eso signifique llevarse un "tanque" tecnológico en las manos que difumina bastante el término "portátil".
Especificaciones técnicas
Diseño y ergonomía: Un peso pesado con acabados premium... pero incómodo en sesiones de juego moderadas
Desde luego, Lenovo Legion Go 2 llama la atención desde que la sacamos de su caja por primera vez y comenzamos a tocarla y utilizarla. La calidad de materiales es excepcional y se siente rígida, sólida y un dispositivo premium en todo momento.
Sin embargo, esa robustez y la apuesta por la pantalla, la potencia, un sistema de refrigeración top y los mandos extraíble tiene un precio: un peso de 920 gramos que hace que no sea un PC consolizado tradicional. La fatiga a la hora de jugar si lo tenemos en las manos aparece antes o después y no es el dispositivo más cómodo para jugar si vamos en transporte público.
Legion Go 2 cuenta con un soporte trasero integrado que nos permite apoyarla en una mesa y jugar cómodamente, lo que transforma la "consola" en una estación de juego portátil que podemos llevar a cualquier parte y que hereda un poco el concepto híbrido original de Nintendo Switch.
Se trata de un PC consolizado más pensado para utilizar de esta forma y poder llevarnos un buen equipo gaming en una riñonera que lo que podríamos esperar de un dispositivo tipo Steam Deck. De hecho no creemos ni que Lenovo quiera competir con el dispositivo de Valve con la Legion Go 2 y, para eso, creemos que está la Legion Go S que también hemos podido probar y de la que os hablaremos en otro artículo.
Dentro del uso de la pantalla con su soporte entran en juego los mandos extraíbles con un sistema semi magnético bastante interesante fijándose de nuevo en la consola de Nintendo para esto. La calidad de los mandos extraíbles es muy alta, los joysticks con tecnología Hall Effect para evitar el drift y un panel táctil (trackpad) en el mando derecho similar al que vemos en Steam Deck que además cuenta con una precisión muy buena a la hora de utilizarlo.
Por otro lado, otra de las curiosidades del dispositivo de Lenovo es su "modo FPS". Al desacoplar los mandos, el derecho se puede insertar en una base para funcionar como un ratón vertical de alta precisión gracias a su sensor óptico integrado. Es una solución ingeniosa que refuerza ese espíritu de PC completo que se aleja de los ordenadores consolizados tradicionales.
Un pantallón OLED que está en otro nivel
Si hay algo que justifica la exclusividad de este modelo es su pantalla de 8.8 pulgadas. Estamos ante un panel OLED FHD+ que marca la diferencia estando extremadamente bien calibrado de fábrica si nos fijamos en los colores, con una cobertura del 100 % del espacio DCI-P3.
Además, su brillo de hasta 1100 nits no solo nos ayuda a tener un gran HDR, sino que también es fantástico si queremos utilizar la Legion G 2 en exteriores. Por otro lado, también hay que destacar la tasa de refresco de 144 Hz y la compatibilidad con el sistema VRR.
Rendimiento consolidado con el Ryzen Z2 Extreme
Bajo el capó, la Legion Go 2 monta el SoC AMD Ryzen Z2 Extreme, basado en la arquitectura Zen 5 y con gráficos RDNA 3.5 de 16 núcleos, soportando un TDP de hasta 35W en su modo de máximo rendimiento, lo que le permite mover juegos AAA con soltura, de hecho, utiliza el mismo chip que la ROG Xbox Ally X que ya analizamos en Vandal.
Aquí hay un punto interesante. En igualdad de condiciones la tasa de FPS es prácticamente idéntica, la RAM extra del dispositivo de Lenovo se nota en pequeños microcortes pero no en el rendimiento general del dispositivo aunque gracias a su mayor tamaño que ayuda a disipar el calor el rendimiento es algo más sostenible en partidas de larga duración.
Sin embargo, la Lenovo Legion Go 2 tiene una pantalla más grande y de mayor resolución, es decir, que si decidimos usar su configuración nativa veremos un coste en los FPS de en torno a un 10 %.
En cuanto al sistema de refrigeración, cumple con creces con su función y mantiene la Legion Go 2 con Windows 11 a temperaturas bastante bajas, aunque el ventilador genera un ruido considerable cuando exigimos el máximo a la máquina, algo bastante habitual en este tipo de dispositivos.
Conclusiones
La Lenovo Legion Go 2 es una consola (o PC consolizado) que no es para todo el mundo debido a su peso y tamaño y, de hecho, tampoco quiere serlo porque la propia marca tiene otras alternativas para el uso de PC consolizado portátil más tradicional, de hecho su apuesta a nivel de diseño,, pantalla y tamaño hace que sea un dispositivo de pros y contras que encantará a algunos y no convencerá a otros.
Se trata de una apuesta premium que juega a algo distinto, a satisfacer a ese jugador que busca la mejor pantalla del mercado, un rendimiento bueno y una calidad de construcción de gama alta para poder contar con una "estación de juego" que cabe en una riñonera y que puede llevar a cualquier lado... para jugar en ese otro lugar en lugar de mientras está viajando.
*Hemos realizado este análisis gracias a una Lenovo Legion Go 2 ed. Windows 11 cedida temporalmente por Lenovo.
Los PC consolizados están más de moda que nunca (a pesar de la crisis de la RAM) y Lenovo con su Legion Go 2 no ha llegado para ser una alternativa más a la Steam Deck; ha llegado para jugar con un enfoque completamente distinto.
Normalmente las marcas buscan el equilibrio entre peso y potencia, pero Lenovo ha decidido romper la baraja creando un PC consolidado diferente. Es un dispositivo exclusivo y premium, aunque eso signifique llevarse un "tanque" tecnológico en las manos que difumina bastante el término "portátil".
- Sistema Operativo: Windows 11 Home
- SoC: AMD Ryzen Z2 Extreme (8 núcleos, 16 hilos, 15-30W cTDP), con GPU AMD Radeon RDNA 3.5
- Memoria RAM: Hasta 32GB LPDDR5x-8000 (soldada).
- Almacenamiento: Hasta 2TB M.2 2242 SSD (incluye ranura adicional M.2 2280).
- Pantalla: 8.8 WUXGA (1920x1200), panel OLED multitáctil.
- Brillo: 1100 nits de pico.
- Color: 100 % DCI-P3.
- Refresco: 30-144Hz con frecuencia de actualización variable (VRR).
- Relación de aspecto: 16:10.
- Audio: Altavoces estéreo (2W x2) y micrófono de matriz dual.
- Conectividad: Wi-Fi 6E (802.11ax) 2x2 y Bluetooth 5.3.
- Puertos: 1x lector de tarjetas microSD; 1x combo jack de 3.5mm para auriculares/micrófono; 2x conectores Pogo pin (5 puntos); 2x USB 4.0 40Gbps (con soporte para transferencia de datos, Power Delivery 3.0 y DisplayPort).
- Batería: 74Wh, compatible con carga rápida (50% en 30 minutos).
- Controles: Panel táctil (touchpad) de superficie Mylar sin botones en el mando derecho.
- Dimensiones: 295.6 x 136.7 x 42.25 mm (gamepad con controladores acoplados).
- Peso: Aproximadamente 920g.
- Precio: A partir de 1099 .
Desde luego, Lenovo Legion Go 2 llama la atención desde que la sacamos de su caja por primera vez y comenzamos a tocarla y utilizarla. La calidad de materiales es excepcional y se siente rígida, sólida y un dispositivo premium en todo momento.
Sin embargo, esa robustez y la apuesta por la pantalla, la potencia, un sistema de refrigeración top y los mandos extraíble tiene un precio: un peso de 920 gramos que hace que no sea un PC consolizado tradicional. La fatiga a la hora de jugar si lo tenemos en las manos aparece antes o después y no es el dispositivo más cómodo para jugar si vamos en transporte público.
Legion Go 2 cuenta con un soporte trasero integrado que nos permite apoyarla en una mesa y jugar cómodamente, lo que transforma la "consola" en una estación de juego portátil que podemos llevar a cualquier parte y que hereda un poco el concepto híbrido original de Nintendo Switch.
Se trata de un PC consolizado más pensado para utilizar de esta forma y poder llevarnos un buen equipo gaming en una riñonera que lo que podríamos esperar de un dispositivo tipo Steam Deck. De hecho no creemos ni que Lenovo quiera competir con el dispositivo de Valve con la Legion Go 2 y, para eso, creemos que está la Legion Go S que también hemos podido probar y de la que os hablaremos en otro artículo.
Dentro del uso de la pantalla con su soporte entran en juego los mandos extraíbles con un sistema semi magnético bastante interesante fijándose de nuevo en la consola de Nintendo para esto. La calidad de los mandos extraíbles es muy alta, los joysticks con tecnología Hall Effect para evitar el drift y un panel táctil (trackpad) en el mando derecho similar al que vemos en Steam Deck que además cuenta con una precisión muy buena a la hora de utilizarlo.
Por otro lado, otra de las curiosidades del dispositivo de Lenovo es su "modo FPS". Al desacoplar los mandos, el derecho se puede insertar en una base para funcionar como un ratón vertical de alta precisión gracias a su sensor óptico integrado. Es una solución ingeniosa que refuerza ese espíritu de PC completo que se aleja de los ordenadores consolizados tradicionales.
Si hay algo que justifica la exclusividad de este modelo es su pantalla de 8.8 pulgadas. Estamos ante un panel OLED FHD+ que marca la diferencia estando extremadamente bien calibrado de fábrica si nos fijamos en los colores, con una cobertura del 100 % del espacio DCI-P3.
Además, su brillo de hasta 1100 nits no solo nos ayuda a tener un gran HDR, sino que también es fantástico si queremos utilizar la Legion G 2 en exteriores. Por otro lado, también hay que destacar la tasa de refresco de 144 Hz y la compatibilidad con el sistema VRR.
Bajo el capó, la Legion Go 2 monta el SoC AMD Ryzen Z2 Extreme, basado en la arquitectura Zen 5 y con gráficos RDNA 3.5 de 16 núcleos, soportando un TDP de hasta 35W en su modo de máximo rendimiento, lo que le permite mover juegos AAA con soltura, de hecho, utiliza el mismo chip que la ROG Xbox Ally X que ya analizamos en Vandal.
Aquí hay un punto interesante. En igualdad de condiciones la tasa de FPS es prácticamente idéntica, la RAM extra del dispositivo de Lenovo se nota en pequeños microcortes pero no en el rendimiento general del dispositivo aunque gracias a su mayor tamaño que ayuda a disipar el calor el rendimiento es algo más sostenible en partidas de larga duración.
Sin embargo, la Lenovo Legion Go 2 tiene una pantalla más grande y de mayor resolución, es decir, que si decidimos usar su configuración nativa veremos un coste en los FPS de en torno a un 10 %.
En cuanto al sistema de refrigeración, cumple con creces con su función y mantiene la Legion Go 2 con Windows 11 a temperaturas bastante bajas, aunque el ventilador genera un ruido considerable cuando exigimos el máximo a la máquina, algo bastante habitual en este tipo de dispositivos.
La Lenovo Legion Go 2 es una consola (o PC consolizado) que no es para todo el mundo debido a su peso y tamaño y, de hecho, tampoco quiere serlo porque la propia marca tiene otras alternativas para el uso de PC consolizado portátil más tradicional, de hecho su apuesta a nivel de diseño,, pantalla y tamaño hace que sea un dispositivo de pros y contras que encantará a algunos y no convencerá a otros.
Se trata de una apuesta premium que juega a algo distinto, a satisfacer a ese jugador que busca la mejor pantalla del mercado, un rendimiento bueno y una calidad de construcción de gama alta para poder contar con una "estación de juego" que cabe en una riñonera y que puede llevar a cualquier lado... para jugar en ese otro lugar en lugar de mientras está viajando.
*Hemos realizado este análisis gracias a una Lenovo Legion Go 2 ed. Windows 11 cedida temporalmente por Lenovo.

