¿Más difícil que Rogue Trader? Warhammer 40,000: Dark Heresy detalla cambios drásticos en el combate
Un diario de desarrollo detalla un combate más táctico y exigente, con coberturas realistas, mutilación de enemigos, moral individual y múltiples vías de resolución más allá de la acción directa.
Los desarrolladores de Warhammer 40,000: Dark Heresy han desvelado nuevos detalles clave sobre su sistema de combate a través de un diario de desarrollo, dejando claro que el título apostará por una experiencia más exigente, táctica y personal que la vista en Warhammer 40,000: Rogue Trader (2023). Los cambios afectan tanto a las mecánicas puramente bélicas como al peso del rol y la toma de decisiones fuera del campo de batalla.
Uno de los cambios más importantes es la revisión completa del sistema de coberturas y líneas de visión. El equipo ha recalculado cómo influyen los elementos del entorno, eliminando por completo la mecánica de step up. Esto significa que, si un personaje termina su turno tras un muro u obstáculo, permanece realmente protegido, sin la posibilidad automática de asomarse para disparar, lo que aumenta la importancia de la colocación y del control del terreno.
El combate también estará mucho más condicionado por las decisiones de rol tomadas previamente. Según el estudio, los roles de los personajes tendrán ahora una influencia mucho mayor dentro de los enfrentamientos, y casi todos los combates ofrecerán formas alternativas de resolución, que no pasan necesariamente por eliminar a todos los enemigos.
Otra novedad destacada es la posibilidad de apuntar a partes concretas del cuerpo de los enemigos. Esta mutilación táctica permitirá inutilizar habilidades específicas o limitar la movilidad de los rivales, añadiendo una capa estratégica adicional a cada turno. A esto se suma un nuevo sistema de moral, que sustituye al impulso grupal por una gestión individualizada, ya que cada miembro del grupo tendrá su propio estado emocional, afectando directamente a su rendimiento en combate.
Más allá de la acción, Dark Heresy profundizará en las mecánicas de investigación, con casos que exigen recopilar pruebas, interpretarlas, debatirlas con el séquito y sacar conclusiones. Todo ello encaja con su propuesta narrativa: encarnar a un Inquisidor en el despiadado sector Calixis, liderar una banda diversa desde súbditos imperiales hasta xenos y tomar decisiones con consecuencias duraderas en un universo donde la justicia no existe y la salvación suele confundirse con la condena.
Los desarrolladores de Warhammer 40,000: Dark Heresy han desvelado nuevos detalles clave sobre su sistema de combate a través de un diario de desarrollo, dejando claro que el título apostará por una experiencia más exigente, táctica y personal que la vista en Warhammer 40,000: Rogue Trader (2023). Los cambios afectan tanto a las mecánicas puramente bélicas como al peso del rol y la toma de decisiones fuera del campo de batalla.
Uno de los cambios más importantes es la revisión completa del sistema de coberturas y líneas de visión. El equipo ha recalculado cómo influyen los elementos del entorno, eliminando por completo la mecánica de step up. Esto significa que, si un personaje termina su turno tras un muro u obstáculo, permanece realmente protegido, sin la posibilidad automática de asomarse para disparar, lo que aumenta la importancia de la colocación y del control del terreno.
Habrá maneras alternativas de resolver los combates
El combate también estará mucho más condicionado por las decisiones de rol tomadas previamente. Según el estudio, los roles de los personajes tendrán ahora una influencia mucho mayor dentro de los enfrentamientos, y casi todos los combates ofrecerán formas alternativas de resolución, que no pasan necesariamente por eliminar a todos los enemigos.
Otra novedad destacada es la posibilidad de apuntar a partes concretas del cuerpo de los enemigos. Esta mutilación táctica permitirá inutilizar habilidades específicas o limitar la movilidad de los rivales, añadiendo una capa estratégica adicional a cada turno. A esto se suma un nuevo sistema de moral, que sustituye al impulso grupal por una gestión individualizada, ya que cada miembro del grupo tendrá su propio estado emocional, afectando directamente a su rendimiento en combate.
Más allá de la acción, Dark Heresy profundizará en las mecánicas de investigación, con casos que exigen recopilar pruebas, interpretarlas, debatirlas con el séquito y sacar conclusiones. Todo ello encaja con su propuesta narrativa: encarnar a un Inquisidor en el despiadado sector Calixis, liderar una banda diversa desde súbditos imperiales hasta xenos y tomar decisiones con consecuencias duraderas en un universo donde la justicia no existe y la salvación suele confundirse con la condena.

