CAMPEONAR EN EL WRC Y EL DAKAR, UNA PROEZA QUE SOLO CONOCEN 3 PILOTOS
Brillar tanto en el World Rally Championship como en el Rally Raid representa un reto descomunal, y es que ambas modalidades del deporte motor solo tienen en común la palabra rally.
Muchos pilotos han sido capos de una disciplina, pero han fracasado en sus esfuerzos por lograr el mismo éxito en la otra. Existen múltiples ejemplos, partiendo por el del grandísimo Sébastien Loeb, quien pese a su enorme categoría demostrada en los 9 títulos mundiales de WRC, aún no consigue llegar a lo más alto del podio del Dakar.
Un asunto es ir a fondo en tramos sprint que no superan los 30 kilómetros de longitud y otra muy distinta es correr por 4 a 5 horas de forma consecutiva con un roadbook que indica como orientarse en el desierto a campo traviesa.
Cada disciplina tiene sus expertos, pero cabe convenir que la historia ha anotado la presencia de 3 pilotos que tienen el honor de haberse transformado en números 1 tanto del WRC como del Dakar.
El primero en conseguir tal sitial fue el finlandés Ari Vatanen. El campeón mundial de WRC en 1981 y gran figura en los años del famoso Grupo B sacó partido a su estrecho vínculo con Peugeot para desafiar las fauces del Dakar, un reto que asumió con tremenda distinción como bien lo muestran sus triunfos en 1987, 1989 y 1990, triplete al que se suma la victoria que consiguió en 1991 representando los colores de Citroën.
El único que batió a Vatanen en Peugeot fue su compatriota Juha Kankkunen, quien se quedó con el título dakariano de 1988 cuando venía de ser bicampeón del WRC. El estratega piloto finlandés, más conocido en el ambiente como ‘KKK’, añadiría en 1991 y 1993 dos cetros más a su bitácora en el Mundial de Rally, lo que le convierte en uno de los pilotos más laureados de todos los tiempos.
Si los éxitos de Vatanen y Kankkunen son notables, lo propio cabe decir de los alcanzados por el español Carlos Sainz, doble campeón del WRC (1990 y 1992), quien desde fines de la primera década del nuevo milenio comenzó a escribir una notable historia en el Dakar que hasta la fecha lo tiene situado en un plano estelar gracias a sus 4 triunfos,
El plus de los éxitos del ‘Matador’ en el Dakar es que consiguió sus victorias con marcas distintas. En 2010, edición que incluyó etapas en Chile, venció a bordo del mítico Volkswagen Touareg, en 2018 lo hizo con el poderoso Peugeot 3008 DKR Maxi, dos más tarde llegó a su tercer triunfo con el Mini John Cooper Works Buggy y en 2024 logró el cuarto éxito a bordo de un Audi RSQ e-tron.
Hoy, a sus 63 años, el padre del actual piloto de Williams en la Fórmula 1 tiene opciones intactas de ir a la caza de una nueva victoria, esta vez en las filas del equipo Ford a los mandos de una camioneta Raptor.
En los próximos días sabremos si Sainz se convierte en el campeón del WRC con mayor cantidad de victorias dakarianas o bien si Sébastien Loeb se suma a la lista de campeones del Mundial de Rally con triunfos en la prueba off road más dura del mundo.

